Potenciar la tecnología para el desarrollo: democratización de la tecnología
Por Debnath Shaw La tecnología es un factor importante para el desarrollo mundial. El desarrollo es una cuestión fundamental para el Sur Global, muchos de cuyos miembros se están quedando atrás en la consecución de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS. Los ...
Por Debnath Shaw
La tecnología es un factor importante para el desarrollo mundial. El desarrollo es una cuestión fundamental para el Sur Global, muchos de cuyos miembros se están quedando atrás en la consecución de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los factores clave de esta situación de desigualdad son la tecnología, las finanzas y la información. Thomas Friedman ha argumentado que la era de la globalización se ha caracterizado por la democratización de la tecnología, las finanzas y la información (The World is Flat, 2004). Sin embargo, con la ralentización del ritmo de la globalización, sobre todo desde la pandemia de covid, la democratización de la tecnología también se ha visto afectada.
La democratización de la tecnología se refiere al proceso por el cual el acceso a la tecnología se vuelve progresivamente más fácil para más personas a un costo razonable. Históricamente, la imprenta es el primer ejemplo registrado de tecnología que abre nuevas fronteras a la difusión del conocimiento, lo que lleva al empoderamiento de un mayor número de personas. Desde mediados de los 90, internet ha sido el principal vehículo de democratización del conocimiento.
Los efectos de la democratización de la tecnología han sido espectaculares, más aún con la digitalización. Las nuevas tecnologías y la mejora de las experiencias de los usuarios han permitido a quienes no pertenecen a la industria tecnológica acceder a productos y servicios tecnológicos y utilizarlos. En India, pensemos en la banca móvil, WhatsApp, X, herramientas que utilizan habitualmente los 900 millones de usuarios de teléfonos móviles del país, la mayoría conectados, incluida una base de usuarios en zonas rurales. El modelo de código abierto permite a usuarios participar directamente en el desarrollo del software. La modernización de las tecnologías de la comunicación hace que el mundo esté más interconectado que nunca.
La democratización de la tecnología ha ayudado a la última persona de la fila a acceder a los servicios públicos con facilidad y ha reducido la corrupción, a obtener un acceso oportuno a la ayuda cuando se ven afectados por catástrofes naturales y a disponer de información útil y fiable que permite una participación en el proceso democrático. Ha hecho que los mercados sean más amplios y diversificados y que los consumidores puedan utilizar productos tecnológicos complejos sin la guía de profesionales cualificados. Estas categorías laborales se han visto perjudicadas, una situación cuya espiral descendente está siendo perpetrada por avances de la inteligencia artificial.
Sin embargo, no debemos perder de vista los retos a los que se enfrenta la democratización de la tecnología, obstaculizada por la lentitud de la digitalización y las carencias en infraestructuras, sobre todo en los países en desarrollo. También hay que abordar las desigualdades sociales y de género. La ciberseguridad y la privacidad de los datos preocupan a todos los niveles. Lo reconfortante es que tanto los gobiernos como las empresas impulsadas por la tecnología están abordando estas preocupaciones.
En India, la democratización de la tecnología se manifiesta en algunos programas notables que han cambiado la vida de millones de personas. El principal ejemplo es la Infraestructura Pública Digital (DPI), parte de la India Stack, que opera la identificación digital, los pagos y la gestión de datos. Los Centros de Servicios Comunes (CSC) son los puntos de acceso para la prestación de servicios electrónicos de gobierno a ciudadano (G2C), al alcance de los ciudadanos mediante la creación de una infraestructura física de TIC para la prestación de servicios a escala nacional. La iniciativa Namo Drone Didi tiene muchos objetivos, entre ellos abordar los problemas de desigualdad de género, empoderar y enorgullecer a las mujeres, modernizar las prácticas agrícolas y proporcionar ingresos sustanciales a las mujeres rurales. Los 200 mil Aayushman Aarogya Mandirs de las aldeas de la India conectan directamente los centros de salud con los mejores hospitales y la tecnología más moderna, llevando a la India rural los conocimientos y servicios médicos profesionales, concentrados en gran medida en las zonas urbanas. La India AI Mission o IA para todos pretende democratizar los beneficios de la IA en todos los estratos de la sociedad.
Una cuestión clave, especialmente para el Sur Global, que India ha perseguido enérgicamente, es la creciente brecha entre los países desarrollados y en desarrollo en el acceso y la producción endógena y el desarrollo de tecnologías climáticas. Esta ha sido una limitación clave para el progreso colectivo en los esfuerzos mundiales para lograr el desarrollo sostenible y una acción climática eficaz en el marco de la CMNUCC y el Acuerdo de París. Los países en desarrollo consideran que la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidades son la clave para reducir la brecha tecnológica y de riqueza. Tanto la mitigación como la adaptación al cambio climático requieren enormes transferencias de fondos por parte de los países desarrollados, según los compromisos adquiridos en el pasado. Por desgracia, incluso en la COP29 celebrada en Bakú el año pasado, el nivel de financiación prometido no se acercó para nada al necesario para alcanzar los objetivos fijados.
Se han hecho repetidos llamados para mejorar los acuerdos de cooperación internacional, a través de la reforma de las normas comerciales vigentes impuestas por la OMC, para permitir a los países en desarrollo proteger las industrias ecológicas emergentes a través de aranceles, subvenciones y contratación pública.
El rayo de esperanza en el horizonte es que las industrias impulsadas por tecnologías de frontera como blockchain, drones, edición genética, nanotecnología, vehículos eléctricos, energía solar y eólica e hidrógeno verde podrían crear un mercado de más de nueve mil 500 millones de dólares para 2030 (estimación de la Unctad). Algunas economías en desarrollo y emergentes como India han realizado importantes cambios políticos para aprovechar algunas de las oportunidades en estos sectores. Es de esperar que, con la creciente democratización de la tecnología y una asociación eficaz entre países desarrollados y en desarrollo, los objetivos de desarrollo de la humanidad se alcancen más pronto que tarde.
