Los mexicanos se siguen sintiendo inseguros

Pensamos que podría venir peor, nos dijo, fuera de micrófonos, un funcionario del área de seguridad del gobierno federal. Los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, dados a conocer ayer por Inegi, no son alentadores y poco tienen que ver con la narrativa de disminución de delitos que tanto destaca la administración de la presidenta Sheinbaum y el gabinete encabezado por Omar García Harfuch. Son los números que midieron la percepción de inseguridad de octubre, noviembre y diciembre.

En el gobierno atribuyen —en alguna forma— el elevado 63.8% de mexicanos que no se sienten seguros en el lugar donde viven a la conmoción provocada por el homicidio de Carlos Manzo, ocurrido en Uruapan el 1 de noviembre. Puede ser. Pero basta revisar las cuatro mediciones de 2025 para advertir que no se trata de un pico excepcional, sino de una tendencia.

En el primer trimestre, 62% de los mexicanos decía sentirse inseguro. El porcentaje subió en el segundo trimestre a 63% y ahí se mantuvo durante el tercero. El cierre del año, rozando 64%, no hace sino confirmar que la percepción no mejora, aun cuando el gobierno insiste que la incidencia delictiva va a la baja. Lo cierto es que dos de cada tres mexicanos consideran insegura la vida en sus ciudades. La percepción no cambia: dos de cada tres mexicanos siguen viviendo con miedo.