Cuernavaca.— Con una historia de 70 años en el segmento del turismo de lujo, la familia Bernot Krause, propietaria de Las Mañanitas, está invirtiendo 150 millones de pesos para duplicar sus 30 habitaciones y abrir dos centros de consumo.
Con un famoso jardín diseñado por la Casa Matsumoto, un restaurante que ha preservado su servicio y recetas extraordinarios, este reconocido hotel y restaurante ha recibido a personajes como el rey Juan Carlos de España, el emperador Hirohito de Japón, Marylin Monroe y María Félix.
Este viernes se hospedó allí Julieta Venegas, la cantante y compositora de Tijuana, quien antes de llegar a su suite se detuvo a saludar a Donatello, una de las grandes tortugas que deambulan por la propiedad.
Diego Bernot, uno de los nietos del fundador, impulsó una ampliación hacia afuera, para que los visitantes disfruten desde el roof top las vistas a los volcanes y para que otros los sigan e inviertan en mejorar la apariencia de una ciudad que alberga el primer edificio de gobierno tras la Conquista, una casa de Hernán Cortés y 10 museos.
Como financiero, dice que en México nunca ha habido un momento para invertir sin altibajos, pero a Las Mañanitas un banco le prestó el dinero para hacer la ampliación, porque es en sí un destino.
La inseguridad la ve manejable: “Definitivamente no estamos como en 2008 cuando mis hermanos y yo tuvimos que salir de Cuernavaca por el problema de los secuestros”.
El número de homicidios bajó 30% en 2025 contra 2024 y otro 19% este año, aunque Morelos sigue encabezando las extorsiones y ha sido objeto de campañas mediáticas terribles por los recientes crímenes de alto impacto.
Pero varios empresarios están invirtiendo en Morelos, pues además de los propietarios de Las Mañanitas, la semana pasada Hilton puso la primera piedra para abrir un Garden Inn que costará alrededor de 500 millones de pesos.
Arturo Contreras, presidente de Tesoros de México y propietario del Hotel Casa Fernanda en Tepoztlán, acaba de concluir la remodelación de sus habitaciones e invertirá el próximo año en renovar el spa, además de que abrió un nuevo restaurante.
Rogelio Jiménez Pons, exdirector general de Fonatur y exsubsecretario de Transporte, inició la construcción de Privada Tlayita, un desarrollo inmobiliario en Tlayacapan, una población que también tiene vistas espectaculares a la sierra del Chichinautzin, en donde destaca el Tepozteco.
El arquitecto tabasqueño dice que lo está haciendo en una propiedad de tres hectáreas que compró hace décadas su cuñado, pues se trata de una población que todavía no han descubierto muchos, que cuenta con buen clima y grandes vistas, a un precio menor que en Tepoztlán.
Juan Diego Pons, otro empresario que con su restaurante Casa Hidalgo ha salido adelante en muchos momentos complicados, no sólo sigue presumiendo que en Cuernavaca se vive muy bien, sino que la ve hacia el futuro como una extensión de la Ciudad de México.
En las que fueron mansiones de fin de semana, refiere, ahora se están desarrollando condominios atractivos y cada vez más gente se está dando cuenta de que puede vivir mejor que en la Ciudad de México y con menos dinero.
Diego Bernot recuerda una frase de los estadunidenses que sentencia: The beauty Cuernavaca is behind the walls (“La Cuernavaca bonita está detrás de los muros”), pero quizá eso pueda cambiar.
