En una sola vida veréis todas las extremidades de la vida humana.
Bossuet
Venezuela está sumergida en el infortunio, en dolor y tristeza. Expreso mi ferviente deseo al país hermano fortaleza espiritual moral y la rápida recuperación en estos momentos de sufrimiento tan adversos. Cuántas situaciones opuestas. La vida, una llamita de energía, apenas un instante, en los millones de años que no fuimos y en la eternidad que no seremos, si sigue existiendo el tiempo… La victoria es dulce noticia. La victoria deportiva, fascinante y atractiva, siempre acompañada de alegría; genera felicidad en el atleta y el espectador, así como el balón rueda blandamente en la ilusión y la esperanza. México consigue por vez primera tres triunfos consecutivos en el Mundial. Que los aficionados se bañen en desbordante alegría muestra diversas lecturas. Pero, acaso, en un primer análisis, ligero, en lo hecho por la Selección, al pasar revista a un deporte subjetivo como el futbol con la idea de tener una idea aproximada del valor del acontecimiento, de su peso específico, se deben hacer dos consideraciones: la influencia de la altura de la CDMX, y la segunda que arroja una simple pregunta: sí, 3 victorias, 9 puntos, 6 goles a favor y ninguno en contra; sí, es tiempo de darse alegría, después de tantos fracasos y desilusiones del seleccionado nacional, pero ¿ante qué clase de adversarios? ¿Cuál es el nivel de Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia? Son equipos de segundo y tercer grado en los que el Tri aprovechó las ventajas de su condición de país anfitrión. Los antecedentes proyectan de manera diáfana un símil boxístico: el equipo, en ese vaivén tremendista de situarlo en el cenit y arrojarlo al nadir —en la visión futbolera y la estridencia de los decibeles en los micrófonos y en la pantalla de cristal no hay términos medios, pues impera más la pasión y el intenso deseo de querer y creer ser, sin ser ni haber sido—, ha evolucionado y de peso mosca o gallo, después de casi un siglo, se ha convertido en pluma o ligero con aspiraciones de llegar a welter, lo que recuerda el combate que organizó Alain Delon en París entre José Angel Mantequilla Nápoles y Carlos Monzón. El argentino era peso mediano y se registró una enorme diferencia. Independientemente de que en el cuarto juego se mida a un tercer lugar y lo gane, la batalla del Mundial empieza a perfilarse en el quinto partido. Ahí principia el sinuoso y frágil camino, una lucha contra y entre semicompletos y completos. El entorno social, político, cultural, científico, económico, posición geográfica son vasos comunicantes y de nivel en sociedad e individuo. Gilberto Mora tuvo un papel importante en la victoria sobre Chequia. Trae un radar en la cabeza que ensancha su visión profunda de campo. Mora debe romper lo más pronto posible, alejarse de la categoría de segunda. Ojalá, ¡vete ya!, a Países Bajos a aprender, sumergirse en una esfera de superior dimensión. Sin que espere miel ni exagerados elogios.
