Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 15 de julio de 2024
DIFERENCIA, SI LA HAY, AGUS MONTES¿Me ayuda a disipar la siguiente duda?: mucha gente utiliza los términos conducir y manejar un auto como sinónimos, por lo que, amablemente, le pregunto, ¿existe una diferencia entre ambas palabras? Y, si así fuese, ¿puede, por ...
- DIFERENCIA, SI LA HAY, AGUS MONTES
¿Me ayuda a disipar la siguiente duda?: mucha gente utiliza los términos conducir y manejar (un auto) como sinónimos, por lo que, amablemente, le pregunto, ¿existe una diferencia entre ambas palabras? Y, si así fuese, ¿puede, por favor, decirme qué debemos entender entre ambas acepciones?
R. Claro, con gusto. Aunque, como usted dice, “manejar” y “conducir” a menudo se usan indistintamente, sí existen diferencias sutiles: Manejar se refiere al acto general de operar un vehículo (automóvil, motocicleta o camión). Implica controlar el volante, acelerador, freno y otros controles básicos para desplazarse de un punto a otro. Requiere la habilidad aprendida a través de la práctica y experiencia, y se enfoca en el desplazamiento sin profundizar en detalles técnicos o mecánica. Conducir va más allá del simple manejo e implica responsabilidad y compromiso con el vehículo, pasajeros y otros usuarios de la vía. Incluye una actitud consciente hacia la seguridad vial y respeto por las reglas de tráfico y un conocimiento básico sobre el mantenimiento del automóvil y atención a posibles problemas mecánicos. En resumen, “manejar” se enfoca en la habilidad técnica, mientras que “conducir” implica responsabilidad y conciencia hacia la seguridad en las carreteras. Como sabemos, la mayoría de los que se meten en vehículos “manejan”, no “conducen”.
- COMPORTAMIENTO
¿Tiene usted algunas reglas de comportamiento social que se apliquen cuando uno es recibido por el anfitrión en un restaurante?
R. Con gusto le comparto una lista breve de lo que no debe hacer cuando es recibido por el anfitrión en un restaurante: 1. No saludar al anfitrión al entrar: cuando llega a un restaurante es importante responder al saludo del anfitrión. Un simple “hola, estoy bien” u “hola, ¿cómo estás?” muestra respeto y reconocimiento de su trabajo. 2. No responder a la notificación de que su mesa está lista: si está en la lista de espera para una mesa, preste atención a las llamadas o mensajes del restaurante. No responder a tiempo puede afectar la organización y el estrés del anfitrión. 3. Llegar con más personas de las que reservó: es incorrecto presentarse con más personas de las que había reservado. Esto puede causar problemas logísticos para el restaurante y otros comensales. 4. Ser impaciente o grosero por la espera: a veces, los restaurantes pueden estar ocupados y la espera puede ser inevitable. Mantenga la calma y sea paciente. No se queje ni muestre mal genio hacia el anfitrión. 5. Cambiar de mesa repetidamente: si el anfitrión le asigna una mesa, trate de aceptarla. Cambiar de mesa constantemente crea confusión y puede afectar la organización del restaurante. 6. No agradecer al salir: al irse, agradezca al anfitrión por su servicio. Un simple “gracias” muestra aprecio y cortesía. (Jillian Wilson, HP)
- OJOS ROJOS
¿A qué se debe que a veces en las fotos sale uno con los ojos de demonio, rojos?
R. Así es, a veces, cuando tomas una foto con flash, sucede algo extraño: la imagen vuelve con sujetos con ojos rojos parecidos a los demonios. Esto tiene que ver con el iris humano. En la parte posterior del ojo hay vasos sanguíneos rojos incrustados en la coroide (una capa de tejido que nutre la retina), que son vitales para la función de las células y los nervios fotosensibles del ojo. Cuando una cámara utiliza un flash, por lo general, es para iluminar un área oscura y, en tales entornos, la pupila humana se dilata de forma natural para dejar entrar más luz. La pupila no tiene tiempo suficiente para contraerse, por lo que el flash ilumina los vasos sanguíneos de la parte posterior del ojo, que luego se capturan en el sensor de la cámara. Muchas cámaras modernas ahora incluyen un sistema de doble flash, donde el primer flash contrae la pupila y el segundo flash ilumina la escena de la foto real, eliminando así ese molesto efecto de ojos rojos.
