ENRIQUE MANDUJANO
¿Para qué mantener empresas federales que no producen y cuestan tanto? ¿No sería mejor venderlas o desaparecerlas?
R. Don Enrique, la respuesta depende de qué se espera del Estado. Empresas como Pemex, CFE, Mexicana, Dos Bocas, el Tren Maya o el Tren Interoceánico no se sostienen por criterios de rentabilidad, sino por razones políticas y estratégicas. Para el gobierno, representan soberanía energética, control de infraestructura y presencia territorial. El problema es que muchas operan con pérdidas crónicas y requieren subsidios que compiten con salud, educación y seguridad. Privatizarlas implicaría renunciar a ese control, pero también liberaría recursos y permitiría que operadores más eficientes asumieran el riesgo.
Mantenerlas es una decisión ideológica; evaluarlas exige medir si el beneficio público justifica el costo fiscal.
Nota: Hace algunas columnas mencione que Pemex es la única empresa petrolera nacional en el mundo que opera con déficits.
LAS BELLAS
¿Cuáles son las siete bellas artes y por qué se llaman así?
R. Las siete bellas artes son la clasificación clásica de las disciplinas creativas valoradas por su belleza estética, su significado cultural y su poder de expresión imaginativa. La lista tradicional incluye pintura, escultura, arquitectura, música, literatura, danza y cine. Cada una nació en épocas distintas, pero comparte un mismo propósito, transformar la experiencia humana en algo que se pueda contemplar, escuchar o sentir. El cine se sumó al grupo apenas en el siglo veinte, por eso muchos lo llaman el séptimo arte, aunque hoy nadie discute su lugar entre las grandes. Vivimos rodeados de estas siete disciplinas sin darnos cuenta, en un mural, una canción, un edificio o una película.
La próxima vez que alguien le diga que el arte no sirve para nada, pregúntele en qué edificio vive, qué música escucha y qué película vio el fin de semana.
DEL 2
¿Cuánto tiempo debería pasar alguien haciendo No. 2?
R. Mucho menos de lo que la mayoría cree. Los gastroenterólogos coinciden en que el tiempo ideal en el baño es entre dos y cinco minutos. Más allá de eso, el cuerpo deja de “trabajar” y uno simplemente está sentado, lo que aumenta el riesgo de hemorroides y molestias por presión prolongada.
Permanecer 15 o 20 minutos suele ser señal de que algo no va bien: poca fibra, poca agua, estrés o hábitos que retrasan el tránsito intestinal. Para mejorar la salud intestinal, los médicos sugieren rutinas simples como más alimentos vegetales, actividad física regular y evitar llevar el teléfono al baño, que es el gran culpable de las sesiones eternas. Si hay dolor, sangrado o esfuerzo constante, lo adecuado es consultar a un profesional de salud. Si va a llevar su celular al baño, no recomendable por higiene, utilícelo para ponerse un límite de 4-5 minutos.
