LA COPA
Señor La Mont, durante años nos dijeron que jamás se lavaran las copas de vino en el lavavajillas. ¿Sigue siendo cierto o ya cambió la recomendación?
R: Los expertos coinciden en que esa regla es cada vez menos válida. Los lavavajillas modernos tienen ciclos suaves, temperaturas controladas y soportes diseñados para vidrio delicado. Esto reduce el riesgo de roturas y evita el desgaste que provoca el lavado manual, donde la presión de la mano y los cambios bruscos de temperatura pueden quebrar copas finas. Además, el lavavajillas limpia de forma más uniforme, sin residuos de jabón ni marcas de dedos. La clave es usar un ciclo corto, agua tibia y colocar las copas separadas para que no choquen. En muchos casos, el lavavajillas es hoy el lugar más seguro para lavar cristalería.
INFLAMACIÓN
Don Alfredo, ¿deberíamos medir la inflamación del cuerpo como parte de un chequeo rutinario? ¿Sirve para prevenir enfermedades o es un estudio que solo se pide en casos específicos?
R: Las pruebas de inflamación —como la PCR o la VSG— no forman parte de los chequeos regulares en personas sanas. La inflamación es una respuesta normal del cuerpo y estos marcadores sólo se solicitan cuando un médico sospecha una infección, una enfermedad autoinmune o un problema crónico. Hacérselas sin indicación puede confundir más que ayudar: se elevan por causas benignas como ejercicio intenso o un resfriado reciente. Si hay síntomas persistentes —fatiga, dolor articular, malestar prolongado— lo adecuado es consultar a un profesional de salud, quien decidirá si los estudios son necesarios.
LA ODISEA
Señor La Mont, ¿cuáles son los seres fantásticos que enfrenta Ulises en su viaje y qué simboliza cada uno?
R: La Odisea está poblada de figuras míticas que representan peligros del mar y de la condición humana. Los cíclopes encarnan la barbarie sin ley; Polifemo es el ejemplo extremo. Los lestrigones son gigantes caníbales que destruyen casi toda la flota. Las sirenas simbolizan la tentación del conocimiento peligroso. Escila y Caribdis representan riesgos inevitables del viaje: perder hombres o perderlo todo. Circe y Calipso, aunque no son monstruos, introducen la magia, la seducción y el retraso del destino. Cada criatura es un obstáculo que obliga a Odiseo a usar astucia, disciplina y resistencia.
LOS DEDOS
Si los dedos no tienen músculos dentro, ¿de dónde viene su fuerza y cómo logran moverse con tanta precisión?
R: Los dedos no contienen músculos propios; funcionan gracias a un sistema de “cables biológicos”. Los músculos que mueven los dedos están en el antebrazo. Desde ahí salen tendones largos que atraviesan la muñeca y se insertan en los huesos de los dedos. Cuando un músculo del antebrazo se contrae, tira del tendón y el dedo se flexiona o se extiende. La fuerza depende del tamaño y potencia de esos músculos externos, no del dedo en sí. Además, pequeños músculos intrínsecos en la mano ayudan a la precisión fina, como separar o juntar los dedos. Es una ingeniería elegante: la mano queda ligera y ágil, mientras la potencia se genera a distancia.
