Pudiendo decirlo... dilo

Cuatro Series Mundiales, cinco temporadones, un elemento “de casa” para los amados/odiados Yankees de Nueva York, si hay alguien quien puede soltarse hablando de ellos es el gran receptor Jorge Posada.

En esta extensa entrevista para Abriendo Sports, este tremendo careta de origen boricua se va, pero en tono sabrosón sobre una serie de temas, TODOS interesantes y enfrente de sus trofeos y memorabilia como para ponerle un poco más de acento histórico.

Este peloterazo de los neoyorkinos del Bronx tuvo su probadita en 1995 y 1996, pero de 1997 a 2011 se convirtió en un indiscutible durante esa época donde los NYY siguieron siendo temibles, con ídolos, con una estampa la cual, seamos realistas, no han recuperado.

En esta era del acelere con los contenidos “virales” se ha criticado —por un solo extracto— lo dicho por Posada en cuanto a su incredulidad sobre los sueldazos, cuando no se ejecutan acciones “forzosas” de antes y es señalar entre líneas a no pensar en el porcentaje de bateo (Avg), mientras se piensa en quién sabe qué tanta invención o quizá ocurrencia, porque el OPS y el WAR en el bateo o el WHIP en el pitcheo a veces son como el Inegi... para quien quiera captar.

Posada hace un recorrido sobre lo demandante que es la vida del pelotero en cuanto a realizar las jugadas, a cómo creció en las sucursales de una organización sumamente estricta, incluso platica sobre su origen dominicano por el lado de su señora madre, en verdad, esas tres horas pueden entenderse como esencia 100% de la vida beisbolera.

Es más, cuando se habla del INTENSO pique deportivo con los Medias Rojas de Boston, como se tenían que tomar los pitcheos del mismísimo Pedro Martínez, lo dicho: beisbol en su estado más puro, eso que hoy no está en las sórdidas negociaciones por sueldos más altos, cuando no todos quieren ejecutar un toque de bola, para quien lo capte.

Ya estamos en julio: no es solo el mes de los memes, esto implica tres meses de estimulante competencia de cara a ese septiembre de las definiciones para una larga y azarosa temporada, con el ingrediente de la ya mencionada tensión de si tenemos o no siguiente temporada con todo este jelengue de la negociación entre dueños, perdón, MLB ante y con un sindicato muy digno para unas cosas, errático para otras que debería defender con verdadera garra.

También, este inicio del 2º semestre del año nos recuerda el Bobby Bonilla day con su pago anual de 1.19 mdd de los Mets de Nueva York y 0.5 mdd de los Orioles de Baltimore, por sus buenos años ambos, pero, oiga, con Max Scherzer y sus 15 mdd de los Nacionales de Washington hasta 2027 y otros 15 mdd en 2028 por parte de los Dodgers de Los Ángeles; agárrense cuando esos azules tengan que pagar sus salarios aplazados, va a ser un “gastito”.