Reaparece el comediante Cravioto

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Orgulloso de sus videos, en los que recomienda jarabe de ajolote para las madres buscadoras, a fin de que ya no la hagan de tos, Arnulfo Cravioto bebió cerveza durante un podcast, “para aflojar la lengua”, antes de hacer bromas sobre Omar Hamid García Harfuch.

“Me quieres pendejear por no ser amigo de Harfuch”, dijo Arnulfo a la conductora del podcast, Marcela Lecuona, cuando ésta comentó que el gabinete de la Ciudad de México era muy chiquito, comparado con el federal.

“No me quieras pelusear”, comento el secretario de Gobierno cuando la comediante exaltó las cualidades de García Harfuch. 

En la plática con Lecuona, ambos bromearon con la visita del secretario federal de Seguridad a Argentina, donde recibió elogios del director de la DEA como un funcionario “confiable para los Estados Unidos”.

La conductora elogió el humor de Arnulfo por haber publicado su chistorete del jarabe de ajolote, y le preguntó si lo había consultado, a lo que él respondió: “No pido permiso para hacer chistes; lo del ajolote estuvo muy bueno, ¿verdad?”.  

Mientras el funcionario regresaba a su faceta de cómico frustrado, y entre sorbos de cerveza presumía ser un gran jugador de ajedrez –“que aplico en la política”–, los ambulantes mantienen  tomada la Alameda, la ciudad está encharcada y llena de baches, y la gobernabilidad en vilo.

Y todo hubiera quedado en una simple anécdota, si no es porque ayer circuló en redes una parte del programa donde Arnulfo permite que la conductora hable ofensivamente de varios funcionarios, e incluso permite una mentada de madre contra Adrián Rubalcava.

Además, llamaron idiota al alcalde de Miguel Hidalgo; mitotera a la alcaldesa en Cuauhtémoc, y exigieron que le quitaran a la conductora Adela Micha una propiedad en Chapultepec.

Fue evidente que los temas fueron armados, y que Cravioto sabía que el director del Metro iba a ser atacado. La pregunta estaba sembrada y él sólo sonrío, pidiendo que ya no le dieran más de beber porque “podría hablar de más”. 

La crítica hacia Adrián fue no solamente por su trabajo actual, sino por su labor como exalcalde de Cuajimalpa, a donde es público que quiere regresar en 2027. Aunque en privado lo odie, un secretario de Gobierno no debería avalar un ataque público hacia otro integrante del gabinete.

Por el contrario, es irresponsable que, como responsable de la gobernabilidad en la capital, utilice el podcast de una actriz para golpear políticamente a un compañero. Eso ratifica lo chiquito que es Arnulfo para el encargo que le dio Clara Brugada.

No es la primera vez que por quererle jugar al Payaso Virolo le pega a su jefa, pero dicen que no tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre, y finalmente todas las acciones de él son responsabilidad de Brugada, pues ella lo mantiene en su gabinete.

A lo mejor Arnulfo se considera en serio gracioso, pero su trabajo no es sentirse el Eugenio Derbez o JoJoJorge Falcón de la política. 

Aunque, como dice en el podcast: “Estamos acostumbrados a que nos peguen y, entre más nos golpeen, mejor”.

CENTAVITOS…

Dicen las malas lenguas que mientras las tribus de Morena se despedazan por el tema de Rocha Moya y Andy, hay quienes quieren aprovechar eso para dar un albazo en los nombramientos de algunos aspirantes a gobernadores de la 4T. Que desde las alturas del CEN se filtrarán encuestas sobre los favoritos, sólo que esas encuestas se levantaron sólo en el escritorio, no en el territorio. Igual y hoy se empiezan a conocer algunos nombres.

Temas: