Depuración

En la Procuraduría General de la República (PGR) no sólo están haciendo depuraciones en sus áreas estratégicas

En la Procuraduría General de la República (PGR) no sólo están haciendo depuraciones en sus áreas estratégicas, como en sus delegaciones regionales, sino que incluso quieren que los reporteros que cubren las actividades de Marisela Morales sean renovados.

Nos aseguran que, desde hace unas semanas, la actual directora de Comunicación Social de la PGR, Adriana Cuevas, ha envidado cartas a distintas redacciones solicitando el cambio de reporteros, con “el fin de renovar y limpiar de vicios la sala de prensa”, pues existen compañeros en la fuente que en algunos casos llevan más de 20 años cubriéndola.

En la mayoría de los casos, el argumento de Cuevas no se encuentra sustentado, o simplemente no han considerado que cubrir una fuente de esta magnitud implica una especialización que sólo se gana a base de años.

Este tipo de acciones promovidas desde el área de Comunicación Social de la PGR se han convertido en otro problema para Marisela Morales, quien a decir de colaboradores cercanos está molesta y desesperada por el proceder en su área de prensa.

Y es que una de las últimas puntadas de Adriana Cuevas fue hace unos días, cuando la titular de la PGR se reunió con columnistas y reconocidos periodistas para tratar de explicarles la nueva estrategia que tiene planeada el gobierno federal contra el crimen organizado. Intempestivamente, sin decir nada, nos platican quienes estuvieron en ese encuentro que Cuevas dejó la reunión sin decir “ni agua va”, dejando a su jefa con el paquete de atender a los periodistas.

Cruces peligrosos

Un crucero, no precisamente de cortesía, se ha convertido en el punto donde convergen Constituyentes y Gelati, justo en la entrada de la Residencia Oficial de Los Pinos, donde los accidentes, además de ser cotidianos, son violentos.

Reportes vecinales nos detallan que hasta dos accidentes por semana ocurren, además de que se ha vuelto una experiencia “horrible” escuchar o presenciar lo que ocurre.

Nos comentan que quizás el conflicto lo origine la inadecuada señalización, ya que al bajar sobre Constituyentes hay un puente y al salir hay un pequeño vado que tapa la visibilidad de los automovilistas, que no alcanzan a ver que hay un alto.

“Y como no hay ningún semáforo sobre Constituyentes y es bajada, vienen a gran velocidad, convirtiendo ese cruce en un verdadero peligro, tanto para automovilistas como para peatones, y qué decir que pasan una gran cantidad de tráileres que bajan a toda velocidad, causando serios accidentes”, nos detallan.

A quienes viven en la zona les preocupa transitar por allí; piden que se instalen señalizaciones viales que alerten del problema, o que policías de tránsito estén presentes en las horas de mayor tránsito.

Temas: