Qué boquita la de Pep
En esta ocasión Guardiola quedó como un entrenador más del mundo y Mourinho se levanta el cuello como el míster del Madrid.
Estalló la bomba y se desató la guerra de declaraciones entre Mourinho y Guardiola. El provocador y siempre brillante portugués que desvía la atención de un muy importante partido de futbol para sacar de quicio al que siempre había demostrado ser un paciente y concentrado técnico español.
Ayer se habló muy poco de lo futbolístico, porque así lo decidió Mourinho y se enciende un escándalo con declaraciones fuertes entre ambos estrategas.
Empezó el del Madrid diciendo que Guardiola es el único técnico que critica el acierto de un árbitro. Refiriéndose a las declaraciones de Pep al término de la final de la Copa del Rey, cuando el español dijo que era mínimo el fuera de lugar de Pedro en el gol anulado.
La respuesta no tardó y todo esto sucedió en conferencia de prensa. El técnico del Barcelona empezó por decir que iba a tutear a Mourinho porque le había llamado Pep y que él lo llamaría José.
Le mandó un mensaje directo diciendo que le regalaba su Champions fuera del campo y que se la llevara a su casa. Como diciéndole al portugués que se podía quedar con todo su bla, bla, bla.
Mourinho, con la seriedad que lo caracteriza, admitió ser el mismo de siempre. Inclusive el mismo técnico que perdió 5-0 en el primer partido de liga.
Y vino lo peor cuando Guardiola se refirió a Mourinho como “el puto jefe de la sala de prensa, el puto amo”.
De inmediato llamaron y mucho la atención el tono de las declaraciones de Guardiola, porque con el tiempo nos ha demostrado ser un tipo serio, que no se engancha con cualquier declaración del rival o aseveración de la prensa.
Siempre se había mantenido al margen en sus declaraciones, siendo político y muchas veces hasta dándole por su lado al enemigo.
Su reacción me ha parecido muy poco inteligente por la situación. Por saber que está a unas horas de enfrentar, quizá, el partido o la serie más importante de su carrera.
Los blaugranas han quedado preocupados tras estas declaraciones. No es para menos, si se han dado cuenta que su líder se ha ido de boca cayendo en un juego muy bien planeado por Mou.
En la final de la Copa del Rey, el portugués ganó la partida con una postura defensiva y muchos dirán hasta ratonera, pero al final la ganó.
Ahora estamos ante un nuevo capítulo, pero el previo por donde lo veamos también se lo ha quedado el señor Mourinho.
Claro que todo esto de poco servirá el día de mañana, cuando cualquiera de los dos siga con vida en la Champions y el otro tenga que verlo por la tele.
Por lo pronto, en esta ocasión Guardiola quedó como un entrenador más del mundo y Mourinho se levanta el cuello como el míster del Madrid.
