Generación prometedora

Estoy convencido de que futbolísticamente estamos ante una generación muy valiosa.

Hace poco nos ilusionábamos con una generación nueva de futbolistas mexicanos. Esa camada campeona del mundo en Perú 2005, encabezada por Giovani dos Santos y Carlos Vela.

Viendo en aquel entonces el potencial de ambos jugadores pensábamos que difícilmente nos encontraríamos tan pronto con otra generación así de brillante.

Estamos en 2011 y acabamos de ver una Selección Mexicana Sub 20 que, por medio de su actuación en el Premundial de la especialidad, me dejó una sensación de un futuro prometedor.

Jugadores muy bien trabajados física y futbolísticamente.

En el despliegue en conjunto de este Tricolor me llamó la atención el atrevimiento de la mayoría para sacar disparos de media y larga distancia, no puedo dejar de destacarlo y sobre todo la personalidad de la mayoría para encarar y superar al mismo tiempo un torneo tan importante.

Son jóvenes, pero que al mismo tiempo tienen ya un roce con el profesionalismo. Los que llevan ya minutos recorridos en la Primera División marcaron una diferencia abismal con el resto, a los demás se les ven argumentos suficientes para hacerlo a la brevedad.

Fueron infinitamente superiores a sus rivales, pienso que les falta pulir uno que otro detalle, pero tienen todavía tiempo suficiente como para alcanzar un nivel importante y llegar a la Copa del Mundo con una preparación que imponga.

El planteamiento utilizado por Juan Carlos Chávez fue bien entendido por los jugadores que respondieron con disciplina e inteligencia táctica.

Una línea de tres al fondo, con presencia física atractiva. Kristian Álvarez, Diego Reyes y Néstor Araujo mostraron confianza y seguridad en la zona baja del Tricolor.

Por medio de los dos laterales se ganó mucha profundidad. Villalobos por derecha y Orrantia por Izquierda. Por cierto, a este jugador habrá que darle un seguimiento especial, ya que desde mi punto de vista tiene condiciones interesantes como para ser un futbolista muy completo en nuestro país.

La zona de recuperación le dio mucha solidez al mediocampo mexicano. Diego de Buen y el Chatón Enríquez tuvieron siempre la facilidad para ganar balones y a la vez crear desde esa zona.

Bien abiertos, pero siempre acompañando al eje de ataque, Ulises Dávila y Alan Pulido le daban mucha profundidad al equipo. Guarch, como referente de ataque, siempre con movilidad y presencia de área, ayudó mucho en esa zona.

Me gustó esta selección por su estilo de juego bien definido y su contundencia, una debilidad mostrada por nuestra selección en todas sus categorías.

Potencial al cubo

Sin haber estado en este grupo, por las razones que ya conocemos, no puedo dejar de hablar de otro joven que nos da la esperanza de saber que hay potencial humano para competir el día de mañana.

Me refiero a Érik Torres, el famoso Cubo demostró en el clásico todas las condiciones que tiene. Mucha movilidad, buen remate de cabeza, disparo de balón aceptable y olfato goleador.

Estoy convencido de que futbolísticamente estamos ante una generación muy valiosa. Ahora sólo falta que los equipos responsables se encarguen de ellos, no sólo en el tema deportivo sino también en lo mental.

De cumplir con todas estas funciones, les puedo decir que el día de mañana nos encontraremos con estos jóvenes convertidos en futbolistas profesionales hechos y derechos.

Temas: