Azcárraga reconoce a Telmex, pero busca competir
Televisa al comprar 50 por ciento de Iusacell está entrando al mercado móvil. Ya tenía fuerte participación en las cableras en el mercado fijo.
Para no poner más leña en la guerra de telecomunicaciones y con un gesto de reconocimiento, Emilio Azcárraga señaló lo difícil que será competir con América Móvil y Telmex, situándolas como empresas competitivas.
Pero también el presidente de Televisa puso su postura en claro: Televisa más allá de la televisión abierta, va a al mercado de las telecomunicaciones, que ya es más grande y tiene mucho potencial (televisión, telefonía e internet también vía móvil).
Por eso, con todo y el reconocimiento a Telmex y América Móvil, señaló que tiene diferencias con el grupo de Carlos Slim, destacando la de las tarifas de interconexión que cobran Telmex y América Móvil para enlazar sus redes con la de otras empresas.
AMóvil y Telmex: bajan precios
En lo que va de la disputa está muy claro que América Móvil y Telmex, cuyo presidente honorario vitalicio es Carlos Slim Helú, pueden mantener a lo largo del tiempo la baja en los precios de sus productos y paquetes, buscando rebatir la crítica de que son caras.
Además, lo hacen dando los paquetes con triple play: telefonía, internet y televisión a través de su alianza con Dish.
Y públicamente en sus informes trimestrales a la Bolsa, Telmex ha dicho que de poder modificar su título de concesión, podría estar interesado en una participación de Dish en México.
Televisa, movilidad y cuádruple play
Por su parte Televisa al comprar 50% de Iusacell está entrando al mercado móvil. Ya de por sí tenía fuerte participación en las cableras en el mercado fijo, con lo cual entró a ofrecer el conocido triple play: televisión, telefonía e internet.
Ahora con 50% de Iusacell encontró el vehículo para darle movilidad a sus contenidos y entrar al llamado cuádruple play: televisión, telefonía e internet, vía móvil.
Cuando una empresa compra a otra, los analistas tienen dudas de si la estrategia va a ser la correcta, máxime cuando se trata de una operación de mil 600 millones de dólares.
Es allí donde Azcárraga en su entrevista con la agencia Bloomberg señaló la lógica de la compra para participar fuerte en el mercado integral de las telecomunicaciones, también vía móvil. Y habiendo garantizado su presencia en Estados Unidos vía Univision.
Casasús, buena decisión en Consejo Cofetel
Carlos Casasús fue buena elección para presidir el Consejo Consultivo de la Cofetel.
Casasús fue el primer presidente de la Cofetel, y durante su gestión se diseñaron los esquemas para abrir telefonía de larga distancia y se fue programando el que llama paga (que terminaría y operaría Javier Lozano durante su presidente en la Cofetel).
Después, Casasús, sin meterse a los litigios de tribunales del sector de telecomunicaciones, mejor se decidió ir a un proyecto de desarrollo, internet 2, entre universidades.
Todo hace indicar que hará buena mancuerna con Mony de Swaan, el presidente de la Cofetel, quien entiende la preocupación académica y de los analistas del sector de telecomunicaciones como Casasús, quien por cierto, está fuera de toda compañía e interés particular. Insistimos: bien elegido.
Y correos, telégrafos y cobertura social
Por lo que respecta al subsecretario de Telecomunicaciones, el puesto sigue vacante. Y sí se necesita. Ojo, no para duplicar el trabajo de la Cofetel ni para ser el contrapeso de De Swaan. Más bien para temas neurálgicos que por carga laboral del secretario Dionisio Pérez-Jácome, obviamente, no se han podido atender del todo.
Hablamos de telégrafos donde no se continuó con su desarrollo y que podría ser un excelente vínculo para las remesas: económico y eficiente.
Tampoco se siguió con el cambio en Correos, que después de la nueva imagen, se quedó sin un modelo: Podría replicarse las bondades de modelos europeos o estadunidenses, donde la paquetería o documentos importantes se hacen vía Correos (complementando internet).
Y ni se diga del tema de acceso a internet en las áreas de difícil acceso y zonas rurales, donde de plano el proyecto e-México, quedó en el olvido. Allí urge la comunicación.
Y se necesita un subsecretario que apoye a Pérez-Jácome.
