El búho no ha muerto “Movimiento de la Primavera”
Fue una semana esperada por más de un año. Se juntaron todos los factores que dieron paso a presentarnos ante el Congreso, con un maravilloso argumento de voluntad. Luego de haber hecho la convocatoria para que fuéramos recibidos por diputados en nuestra calidad de ...
Fue una semana esperada por más de un año. Se juntaron todos los factores que dieron paso a presentarnos ante el Congreso, con un maravilloso argumento de voluntad. Luego de haber hecho la convocatoria para que fuéramos recibidos por diputados en nuestra calidad de ciudadanos, la satisfacción de haber recibido una respuesta rápida del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara en San Lázaro resultó inusitada. Se mostró abierto a la idea de que le entregáramos un testimonio en el que detrás estamos cuatro millones de voluntades. Mexicanos que no queremos más diputados de partido y sí de voto popular. No se trata de un capricho. Es tan sencillo como proponer la depuración y simplificación de la estructura de quienes hacen las leyes y con ello elevar el nivel de nuestra democracia. Para que esto suceda requerimos muchos actos de amor a México que hagan la magia de crear conciencia sobre nuestras necesidades más ingentes. Al principio, todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenecerá a los pensamientos. Dicho de otra manera. Primero habrá que pensar sobre temas básicos requeridos. Después, cuando esto nos dé una plataforma virtuosa para el desarrollo, vendrán reflexiones más profundas para irnos perfeccionando. Lo fundamental es que nos demos cuenta de que podemos diseñar una democracia viva que resulte eficiente, participativa, inteligente y sobre todas las cosas... que los políticos sepan que los ciudadanos merecemos ser atendidos y escuchados. Por cierto, algo no tan difícil. No queremos llegar al extremo de vernos como todos estos pueblos que últimamente han mostrado su hartazgo hacia regímenes que los han gobernado hace muchas décadas... chapoteando en corrupción, arrogancia y ambición. Las dictaduras se presentan acorazadas porque han de vencer. Las democracias van desnudas, porque se basan en el convencimiento. El momento que nos contenta resulta estimulante, justo porque es una acción de convencimiento y argumentación. No hay manipulaciones, populismos ni simulaciones. En cambio campea el respeto, la evolución y el entendimiento.
En estos últimos días, se ha venido sugiriendo la celebración, no de uno, sino de varios “pactos nacionales” que nos hagan superar coyunturas. Violencia, egoísmo, pobreza. Miopía, cerrazón y división de clases. Sé que se han sumado millones de inquietudes hacia estos fines. No quiero pensar que la sociedad está harta de la situación. El hartazgo no es buen consejero por caliente e irreflexivo. Pero sí, profundamente inquieta para moverse hacia adelante. A participar. A hacerse oír. A pedir un espacio y ocuparlo con dedicación. Entendamos un concepto: ESTAMOS MADURANDO como sociedad... Y eso es una gran noticia. Digamos que el dolor y la adversidad nos han curtido. La discordia nos hizo ver nuestra división. Tanta injusticia e impunidad, la obligación de unirnos. Cuando abro mi Twitter y veo acumulados cientos de miles de impulsos que proscriben a los PLURINOMINALES: ¿Qué hacemos? ¿Dónde nos presentamos? ¡Estamos unidos! ¡Acabemos con esto de una buena vez!... La lista parece infinita. Ebulle de todos los rincones del país. Cobremos conciencia del engranaje que se ha echado a andar. ¡Mecanismo que ya no parará! Y entonces hagamos otras preguntas. Bajo este grado de conciencia inédita: ¿Qué pasará si no nos hacen caso? ¿Quién o quienes osarán poner un freno a todo ese deseo acumulado? ¿Los grupos de poder estarán conscientes de sus nuevos límites marcados por la sociedad?
Espero que el calor de México evolucione hacia una depuración, ya que un hervor será siempre inconveniente. Más en este marco de violencia e inestable paz social.
Estaremos presentes ante el Congreso el jueves 14 de abril. Toda la Primera Edición de Imagen Radio será transmitida desde ahí. Al filo de las 9 de la mañana entregaremos al presidente de esta instancia, cuatro millones de voluntades sobre una iniciativa político ciudadana: NO A LOS PLURINOMINALES. No apostaremos a la desmemoria ni al acaso. Somos un pueblo que demanda respuestas a nuestras propuestas. Una Revolución del Intelecto que derivó en este Movimiento de la Primavera. Cuando todo florece. Así de sencillo.
