El reino del todo se puede...
El futbolista debe adquirir conductas responsables. En ese mundillo lleno de ignorancia, no todo puede ser permitido.
En ése vive el futbol mexicano, en el reino donde todo es posible y nada puede descartarse en automático, menos cuando se trata de pronosticar resultados o establecer con toda autoridad que uno u otro equipo será siempre el mismo.
Y no se trata de volver al aburrido tema de la irregularidad, ya que lo que menos ha hecho el Clausura 2011 es eso, aburrirnos.
Habrá quien no salga del simplón análisis y las constantes quejas comparando la Liga mexicana con otras de Europa, donde ganan siempre los mismos, y cierto, con tan sólo dos equipos se genera atención suficiente para ser llamada la Liga de las Estrellas, pero ese es otro tema.
En México no hay límites para desarrollar la imaginación o para extender nuestra capacidad de sorprendernos. Y la muestra no las pone el deprimido Jaguares, que le ha arrebatado el invicto a Pumas haciéndolo con autoridad. Aunque no creo en las derrotas a tiempo, estoy seguro de que Pumas se deshizo de cierta presión al perder. Ahora viene una parte importante, que es la recuperación anímica sin permitir que el equipo se relaje restándole importancia lo sucedido el sábado.
Otra prueba real es el bipolar América que reza mucho entusiasmo, garra, entrega y ese, muchas veces falso amor a la camiseta, pero que pocas condiciones futbolísticas establece. Sigue siendo terrorífico su trabajo en defensa, y está por demás decir que ha sido incapaz de mantener el nivel si no puede hacerlo siquiera en tan sólo 90 minutos.
Hoy recarga o esconde sus deficiencias en el momento de brillantez de Reyna y el gran trabajo de sacrificio que realiza Vicente Sánchez; más cuando el equipo hace cinco goles. Y créame que hoy no cabe aquella famosa frase de don Emilio Azcarraga Milmo, cuando dijo: “Prefiero perder 5-4, que ganar 1-0”, ya que el rival del pasado domingo era el Puebla; sí, el peor visitante, único en sumar seis derrotas en mismo número de salidas. Al menos la visita al Azteca le deja al conjunto poblano un incremento notorio en su producción ofensiva, ya que antes del juego contra América, solamente habían podido marcar en una ocasión.
Y nos ayuda Santos en este ejercicio con su victoria ante Cruz Azul, partido en el que supuestamente se presenta un ataque racista de Rogelio Chávez a Darwin Quintero. Difiero con los que piensan que todo lo que sucede en la cancha debe quedarse ahí. Tampoco con los que meten en esto a los mentados “códigos” del futbolista.
Nada tiene que ver una mentada de madre con un tema que involucre el racismo o temas religiosos. Son asuntos de distinta relevancia y el futbolista debe adquirir conductas responsables. En ese mundillo lleno de ignorancia, no todo puede ser permitido.
