Los que solapan el racismo

¿Por qué juzgar diferente a un futbolista, como si gozara de cierto tipo de fuero, hablando de responsabilidad social?

Es penoso que haya quienes piensan que debemos  tratar a los futbolistas o deportistas en general como seres distintos al grueso de la población. Más triste aún, quienes piensan que su conducta no debe ser juzgada por tratarse de una actividad diferente, y que las cosas que suceden en la cancha deben quedarse ahí.

Quizá olviden, quienes piensan de esa forma, que el futbolista trabaja como cualquier otra persona, (si lo hacen más o menos que otros, y si ganan millones es otro tema) y que uno de sus lugares de trabajo es precisamente el terreno de juego, y cuando se trata de un partido en un estadio donde se venden boletos para que la gente vaya a verlos, se transforma en un espectáculo público, sí público, y para que entendamos qué significa, aquí un par de definiciones del Diccionario de la Real Academia Española: 1) Notorio, patente, manifiesto, visto o sabido por todos. 2) Perteneciente o relativo a todo el pueblo. Entonces pregunto: ¿cómo puede quedar como un asunto meramente futbolero un ataque racista sólo por tratarse de futbolistas o por suceder en una cancha?

Y no hablo de ningún caso en particular, tiene que ver con un tema de conciencia y responsabilidad general, más aún cuando se trata de un personaje PÚBLICO en una actividad PÚBLICA.

Para todo hay tamaños y medidas. Creo que por más que suceda en el interior, hay temas que no pueden tratarse como privados o inherentes al juego. Atacar o insultar utilizando razas o religiones son temas mayores que deben ser abordados con toda seriedad. Parece que aquellos que defienden la teoría de la discreción por tratarse de futbolistas, aún no se enteran de los conflictos mundiales que se han presentado, (y que lamentablemente siempre son presente y no pasado) por temas que tienen que ver con el color de la piel y las preferencias religiosas.

¿Por qué juzgar diferente a un futbolista, como si gozara de cierto tipo de fuero, hablando de responsabilidad social?

No se trata de quedar bien con nadie ni tampoco de señalar cuando no existen elementos para hacerlo, pero la obligación moral de quien recibe un ataque de este tipo es denunciarlo.

A toda esa gente que acepta esta clase de conductas, por tratarse de futbol, le pregunto: qué diferencia encuentra en que a su hijo le digan en la escuela ‘judío de mierda, católico de mierda o negro de mierda’. ¿Eso debe quedar en el salón o en el patio y no salir de ahí? Lo mismo en nuestro lugar de trabajo, cualquiera que sea.

Malo que suceda... peor si nos quedamos callados. Inaceptable que lo solapen.

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