PGR: las aristas…

Más allá de la versión de sus afines, según la cual su explícita oposición “a subordinar el actuar del Ministerio Público federal a decisiones de orden político electoral…” le costó el cargo, y la de sus detractores que explican ésta por el supuesto ...

Enrique Aranda

Enrique Aranda

De naturaleza política

Más allá de la versión de sus afines, según la cual su explícita oposición “a subordinar el actuar del Ministerio Público (federal) a decisiones de orden político electoral…” le costó el cargo, y la de sus detractores que explican ésta por el supuesto “agotamiento” de su relación con el jefe del Ejecutivo, lo único cierto es que la renuncia de Arturo Chávez Chávez a la Procuraduría General de la República (PGR) abre paso a la incertidumbre y, más importante aún, a toda suerte de especulaciones.

Lo primero, por la inusual defensa que, ante las primeras filtraciones sobre su eventual dimisión, hicieron del chihuahuense los más diversos liderazgos del Revolucionario Institucional —el senador Manlio Fabio Beltrones y el diputado Francisco Labastida, por sólo citar dos casos— que, hoy, pudieran convertirse en resistencia a ratificar la designación de la todavía ahora subprocuradora Marisela Morales para asumir como la primera mujer “abogada de la nación” en la historia.

Y, lo segundo, por el abierto repudio que, en los mismos ámbitos, mereció en otro momento la eventual postulación del ex priista Miguel Ángel Yunes a sustituir al panista… puesto que ya ayer, apenas concluida la ceremonia en que el presidente Calderón confirmó haber aceptado la renuncia de Chávez Chávez al cargo, más de uno entre los cercanos al primer círculo del poder deslizaba versiones de que el veracruzano ocuparía la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) o, en el peor de los casos, la Agencia Federal de Investigación (AFI), o lo que queda de ésta.

Apostar por la incorporación del ex titular del ISSSTE, Yunes, en alguno de los espacios que seguramente se abrirá en la estructura de la nueva PGR, explicaría alguno, sería tanto como apostar a una confrontación abierta con el priismo tradicional y, más, con la nueva dirigencia del tricolor, donde nadie como el chispín Humberto Moreira representa los intereses de Elba Esther Gordillo, indiscutible mandamás del magisterio nacional y, ya en la actualidad, ex aliada política del inquilino de Los Pinos.

Así las cosas, entonces, y aun cuando se supone que tanto la renuncia del ahora ex procurador como la ratificación por el Senado de quien habrá de suplirle fueron previamente consensuadas, nadie deberá llamarse a sorpresa si las cosas no se dan como todos esperamos, puesto que… no son pocas las aristas del asunto.

Asteriscos

* Salvo cambio de última hora, e independientemente de las lágrimas de Luis Sánchez, líder estatal perredista, será este sábado cuando se dé formal y cristiana sepultura a la sociedad de convivencia electoral —coalición, perdón— previamente acordada por las dirigencias del PAN y del PRD para pujar, el próximo 3 de julio, por la gubernatura del Estado de México. 

Veámonos el domingo con otro asunto De naturaleza política.

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