Nostalgia
Este mes de abril la revista Gatopardo trae en portada a Saúl Hernández con motivo de la reunión de Caifanes. Para la entrevista buscaron a mi hermano Quique y él, a su vez, me buscó a mí para que juntos elaboráramos el reportaje principal. Quique quería que lo ...
Este mes de abril la revista Gatopardo trae en portada a Saúl Hernández con motivo de la reunión de Caifanes. Para la entrevista buscaron a mi hermano Quique y él, a su vez, me buscó a mí para que juntos elaboráramos el reportaje principal.
Quique quería que lo hiciéramos juntos por varias razones. Una de ellas era que el contacto que hemos tenido con los grupos de Saúl: Frac, Las Insólitas Imágenes de Aurora y Caifanes, siempre lo hemos vivido juntos.
No fuimos a la final del concurso de rock Peerles, pero conseguimos el disco con los 15 finalistas. Ese disco, por alguna razón extraña, se convirtió en nuestro favorito. Aunque la calidad del sonido no era muy buena, y la ejecución de las bandas era muy irregular entre una y otra, causaba en nosotros una sensación de familiaridad y cercanía. Algunos de los músicos eran amigos de amigos cercanos, habíamos visto varias veces a Axis (una de las bandas concursantes) en vivo y muchas caras se nos hacían conocidas. Mi hermano y yo éramos más jóvenes que la mayoría de los músicos que estaban retratados en la contraportada. Supongo que ver a otros satelucos llegando a la final de un concurso de rock y grabando un disco nos motivaba a seguir tocando la guitarra, a aprender más canciones, a formar una banda. Es diferente anhelar ser como los grupos ingleses, eso es como soñar con ser astronauta.
Con el tiempo descubrimos que en la foto del grupo Frac estaba Saúl Hernández con Leoncio Lara, al cual nosotros conoceríamos como Bon (el que tenía sus Enemigos del Silencio). La canción de Frac era extraña. Medio esquizofrénica. Recuerdo que más que gustarnos nos causaba curiosidad y morbo.
El disco llegó a ser tan importante para Café Tacvba que cuando escogíamos canciones para trabajar en el Avalancha de éxitos (1996) varios votamos por Metamorfosis, del grupo Axis, que fue el grupo que ganó el concurso.
La gente que ya leyó el reportaje en Gatopardo me pregunta: ¿qué es eso de que en una iglesia había conciertos de rock? Pues así era. La iglesia de Bulevares estaba en construcción y, supongo que para recaudar fondos, el padre rentaba la iglesia a promotores de rock, o ¿el Padre organizaba las tocadas? La verdad es que no lo sé. Rubén, vocalista de Tacvba, tocó ahí con Trial, el grupo que tenía en esos años, 1983. Yo lo conocería dos años después cantando con otro grupo: Torah, en el Satélite Rocks.
Fue en la iglesia de Bulevares, que está sobre la avenida Lomas Verdes, donde vimos a Las Insólitas Imágenes de Aurora. Mi hermano y yo nos volvimos fans a los cuatro primeros compases. En serio. Sonaban como los primeros discos de Talking Heads, y por ser un trio nos recordaba a The Police, pero en su faceta más punketa, antes de que Sting se pusiera a componer baladas. Saúl tocaba el bajo y cantaba. Alfonso André tocaba la batería y Marcovich, que tenía un baile epiléptico increíble, tocaba la guitarra y también cantaba algunas canciones. Tiempo después vimos a las Insólitas en un programa de televisión conducido por Alejandro Aura, luego ya no supimos más de ellos.
Fue en el Tutti Frutti, arriba del Apache 14, el lugar de Carmela y Rafael, que vimos a Caifanes. El lugar estaba abarrotado. No te podías mover. Y la verdad nadie quería hacerlo, todo el público estaba extasiado viendo esta banda que sonaba impresionante y que además se veía como ninguna otra hasta ese momento. Era de sus primeras tocadas. Poco tiempo después, Caifanes se volvería el grupo mexicano más importante de esa generación y de varias por venir.
Mañana tocan en el Vive Latino y una buena cantidad del público que estará ahí para verlos, nunca los ha escuchado en vivo. Estoy seguro que la mayoría se llevará una agradable sorpresa.
Mi hermano y yo no compartiremos esta experiencia como las anteriores. Él estará tocando en San Luis Potosí con Los Odio y yo estaré trabajando en el estudio, produciendo a Renoh, la banda que ganó el Rockampeonato 2010. Tal vez me dé una escapada y pueda llegar a tiempo a verlos.
Pero voy a extrañar a mi hermano. Como ya dije, para muchos Caifanes es un grupo nuevo, de tanto que estuvieron sin tocar. Para mi hermano y yo, como para tantos otros, son motivo de nostalgia.
Y la nostalgia, para qué negarlo, es un sentimiento que se disfruta.
