¡Aguas!

El pasado sábado estábamos Mónico, Monuel y yo en la casa a eso de las 5:00 de la tarde. Mónico estaba bailando la canción esa de Pinpon, porque acaba de descubrir a Tatiana y se la pasa todo el día enchinándose el pelo, pintándose estrellitas en la cara y haciendo ...

El pasado sábado estábamos Mónico, Monuel y yo en la casa a eso de las 5:00 de la tarde. Mónico estaba bailando la canción esa de Pin-pon, porque acaba de descubrir a Tatiana y se la pasa todo el día enchinándose el pelo, pintándose estrellitas en la cara y haciendo coreografías. Monuel llevaba horas preparándose un sandwich de siete quesos, jamón serrano, queso de puerco, pastrami, salami y mortadela, todo envuelto en una pizza de salchicha y tocino que a su vez iba adentro de un cerdo gratinado. Mientras tanto, yo trataba de leer al maestro Paz acompañado de un té.

No me dejarán mentir, en la Ciudad de México el calor de los últimos días ha estado tremendo, pero el sábado el día comenzó a nublarse y salimos al jardín para recibir la fresca lluvia. Siempre nos ha sorprendido mucho cuánto miedo le tienen ustedes a la lluvia. Nada más empiezan a caer unas gotitas y todos empiezan a correr, a refugiarse, sacan sus paraguas o sus finísimas bolsas de plástico para cubrirse la cabeza sólo para no mojarse, como si algo malo les fuera a pasar.

Estábamos los tres en el retoce absoluto, refrescándonos y aprovechando el juego para que Mónico se mojara un poco porque como es el más mugroso de los tres siempre huele mal. De pronto empezó a granizar y Monuel corrió por varias cubetas para enfriar sus caguamas, estuvimos un rato más ahí y nos metimos de nuevo a la casa. Quise prender la chimenea para secarnos, pero Monuel todavía le tiene mucho miedo al fuego, así que no lo logré.

Hoy me entero de que la tormenta ocasionó un sinnúmero de accidentes: El río La Compañía, en el Estado de México, estuvo a punto de desbordarse, aparte de que los bordes están reblandecidos y representa un riesgo enorme, el gobernador del Estado de México asegura que es un problema de tipo federal (dice); hubo tres muertos por deslaves, el Viaducto Miguel Alemán se inundó y fue cerrado ocasionando, además de caos vial, pérdida de varios vehículos que se quedaron varados; Marcelo Ebrard tuvo que abrir compuertas del Drenaje Profundo para evitar más inundaciones, miles de personas en el DF y Edomex tuvieron pérdidas materiales y durante varias horas no pudieron entrar o salir de los lugares donde se encontraban. Parece ser que la única delegación que no sufrió ningún daño fue Iztapalapa (yo creo que porque ahí está Jesucristo alistándose para lo del próximo fin de semana).

Aquí destaco dos cosas: 1. Que en toda la investigación que hice el domingo en varios periódicos los datos nunca son exactos y rara vez coinciden, muestra clara de que es muy difícil conocer la verdad de los hechos en este planeta. 2. Me sorprende sobremanera, humanos, cómo han sido capaces de desarrollar una civilización tan avanzada y aún no logran superar o combatir las cosas más elementales. Es increíble que hayan llegado a la Luna, a Marte, que puedan volar, navegar por debajo del agua, son sociedades muy complejas con normas de comportamiento muy sofisticadas, han dominado a casi todos los seres vivos, han inventado carreteras, el internet, los semáforos, las cucharas, los autos, aviones, grúas, calcetines, anteojos, refrigeradores, jabón, tuberías, cortauñas, escaleras y rampas (no sé para qué, porque todos prefieren usar siempre la rampa), un abecedario, el Ctrl+Z, las armas nucleares, los sillones, los productos milagro, ¡el fax!, los aromatizantes, la pasteurización, Disneylandia, la luz eléctrica, el arte, el surround y cada vez que llueve se los lleva la chingada.

Les ha llovido toda la vida, su planeta es más de 75% agua y mientras inventaban todo eso, ¿no se les ocurrió que cada vez que llueva todo esto se va a ir al caño (literalmente)?

Humanos, por favor, urge que tengan un desarrollo más amigable con su entorno. No son dioses, aquí toda la vida va a llover, toda la vida va a haber terremotos y erupciones volcánicas. Es increíble darse cuenta de que lo más obvio, lo más evidente es lo primero que olvidan a la hora de querer hacer algo. Mientras sigan teniendo ese pensamiento individualista, no sólo como personas, sino como especie, menos les va a ir bien con el paso del tiempo. Piénsenlo.

Por lo pronto barran sus banquetas y no tiren basura a la calle.

Simeone Monarres.

Temas: