Si México desapareciera

No hay nada interesante que decir del país en otros temas que no sean seguridad, fue lo que dijo el corresponsal de The Wall Street Journal, David Luhnow, para explicar el interés de los medios extranjeros

De qué vamos a escribir si no es del narco y de la inseguridad cuando reporteamos sobre México. Esto me decía hace algunas semanas David Luhnow, corresponsal del The Wall Street Journal en nuestro país.

Luhnow llegó aquí en los años de la crisis del 94-95. Entonces el tema era la economía. Se hablaba y se escribía sólo de eso.

Pero hoy, cuando México tiene una tasa de crecimiento económico de 2%, ¿por qué habríamos de escribir sobre aspectos financieros?

No hay nada interesante que decir del país en otros temas que no sean seguridad, fue lo que dijo Luhnow para explicar el interés de los medios extranjeros.

Los narcos, decapitados, levantados y desaparecidos se han vuelto así en el mantra para referirse a México. En el tema de medios nacionales e internacionales.

Esta semana, en Espacio 2011, durante una mesa de discusión que me tocó moderar acerca de la imagen nacional, el doctor Rafael Fernández de Castro les hizo una pregunta a los jóvenes reunidos en la discusión, para invitarlos a dejar de pensar en el México inseguro, en el México corrupto, en el México sin ley.

Si México desapareciera del mapa, borrado de la faz de la Tierra, ¿qué extrañaría el mundo ante la ausencia de nuestro país?

Las respuestas fueron diversas. Desde la comida, los paisajes, la cultura, las tradiciones y los colores que las acompañan, por ejemplo, los de los altares de muertos… nuestra gente, los migrantes que se distinguen por su trabajo en Estados Unidos; nuestros museos, nuestros artistas, por ejemplo, Frida Kahlo, y escritores como Octavio Paz; además de nuestra cocina, desde los tacos, el mole, el arroz con leche, el tamarindo…

Y es que así como cuando pensamos en los mejores productos de tecnología electrónica se nos viene a la mente Japón; en las mejores pasarelas de moda, París; en los relojes mejor fabricados, Suiza; en un delicioso chocolate, Bélgica; en un automóvil de superlujo, Alemania y, en una rica pasta, Italia, México hoy por hoy viene a la mente de nacionales y de extranjeros a causa de su violencia.

Aun cuando no siempre ha sido así. Por ejemplo, yo pensaría en México, si me preguntaran por las mejores playas del mundo (y, sin embargo, al momento de escribir esta columna, recibo un correo de noticias cuyo título es: “Las tres playas más sucias de México”).

La nación vive hoy una crisis de seguridad, ni duda cabe. Ahí están los más de 140 cadáveres hallados en las fosas de Tamaulipas.

Sin embargo, el ejercicio al que invitó el doctor Fernández de Castro a los alumnos reunidos en Espacio 2011 me pareció necesario también, para mantener algo de optimismo en un contexto de tanto desánimo.

¿Qué extrañaría el mundo si México desapareciera de la Tierra?

Lo invito a que me envíe sus respuestas a mi twitter:

            @AnaPOrdorica

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