El desastre editorial de los setenta
Siglo XXI tendrá presencia en Madrid, Barcelona, Buenos Aires y el Distrito Federal.

Humberto Musacchio
La República de las letras
En los años sesenta la industria editorial mexicana marchaba a la cabeza en Latinoamérica y la influencia española se limitaba al ámbito de las enciclopedias, mercado que dominan las editoriales peninsulares desde el siglo XIX. Lamentablemente, en la década siguiente asistimos a una involución, pues la irrupción de las dictaduras le cerró a México el mercado sudamericano, en tanto que la muerte de Francisco Franco liberó en España el enorme potencial de sus casas editoras, que protegidas por el Estado se convirtieron en competidoras formidables. En un caso por la implantación de la censura y en el otro por la desaparición de ésta, el caso es que la producción de libros mexicanos sufrió un severo golpe del que no se ha repuesto. Nuestras firmas quedaron en franca desventaja, redujeron drásticamente sus catálogos y sus tirajes y empresas de gran empuje se convirtieron en pequeñas casas cuya principal misión fue sobrevivir. Luego vinieron los grandes consorcios españoles que en muchos casos absorbieron sellos nacionales y después las propias editoriales españolas, una a una, fueron siendo adquiridas por trasnacionales de matriz italiana, estadunidense, francesa o alemana. En aquel panorama, hay que insistir, sólo el Fondo de Cultura Económica siguió navegando airosamente con bandera mexicana.
Siglo XXI va a España a competir
Otra editorial que en las duras y en las maduras se mantuvo en pie fue Siglo XXI, primero por el inmenso prestigio de su director-fundador, don Arnaldo Orfila Reynal, y de unos años para acá por la energía, la habilidad y la visión del poeta Jaime Labastida, quien pacientemente resistió los años más duros de nuestra industria editorial y ahora, con una política verdaderamente audaz, ha decidido salir a disputar mercados. Para empezar, hace unos días el Grupo Editorial Biblioteca Nueva, de España, se integró con la empresa mexicana para crear el grupo Editorial Siglo XXI, que tradicionalmente ha contado en Argentina con una fuerte presencia. Biblioteca Nueva, que controla Atlántida Grupo Editor, Minerva Ediciones y el sello Salto de Página, aporta un catálogo conjunto de cinco mil títulos, cifra que aumentará en breve al integrarse al nuevo grupo la firma Antrophos, de Barcelona. Con estas operaciones, Siglo XXI tendrá presencia en Madrid, Barcelona, Buenos Aires y México, DF, las cuatro principales ciudades del libro en español. Es, más allá de lo que implica en términos mercantiles, una importantísima operación cultural de la que saldrá beneficiado todo el mundo hispanoparlante. Todo un logro de Jaime Labastida, cabeza de este flamante consorcio.
Una victoria de la libre expresión
El Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal revocó la sentencia por daño moral de la juez 54, Yassmín Alonso Tolamatl, quien había condenado a periodistas de la revista Contralínea a no publicar “nunca más” información alguna sobre las contrataciones de Pemex y el consorcio Blue Marine Technology Group y a pagar una indemnización a los accionistas de esta empresa contratista de la paraestatal petrolera. Contralínea publicó reportajes de investigaciones rigurosamente documentados, no obstante lo cual, la citada jueza condenó a los citados colegas por “uso abusivo de su libertad de expresión” y porque a su peregrino juicio el destino de los recursos del gobierno federal “no es de interés público”. Los periodistas beneficiados con el fallo del tribunal son Miguel Badillo, Nancy Flores, Ana Lilia Pérez y David Manrique, el primer caricaturista llevado a juicio en los últimos cien años. Los magistrados resolvieron que la acción intentada contra el caricaturista “se encuentra prescrita”. Resta esperar que la jueza Yassmín Alonso Tolamatl sea destituida por su desconocimiento de la legislación y su grosera violación de la libertad de prensa. Por supuesto, resulta indispensable realizar una de auditoría de sus bienes para establecer si su patrimonio corresponde a sus ingresos lícitos.
Breviario…
Patricia Rodríguez Saravia acaba de presentar su séptima novela, Los extraños caminos del placer (Ed. Colofón, México, 2011), obra en la que despliega su dominio narrativo y, al fin siquiatra, su conocimiento de los seres humanos, especialmente de las mujeres que están a las puertas de eso que se llama “la tercera edad”. @@@ La revista emeequis que circula esta semana incluye un buen reportaje sobre sacerdotes que sirven a la gente con humidad y eficacia. @@@ Examen, la lujosa revista del PRI que dirige Gina Bechelany, dedica su número de abril al internet, sus usos políticos y de otra índole. Interesante.