Desnacionalización bancaria

La reconfigurada banca ha gozado de un trato preferencial por parte de las autoridades hacendarias.

En 1995 el gobierno federal enfrentó la encrucijada de cómo resolver la profunda crisis financiera que amenazaba con la insolvencia de los bancos y con el retiro masivo de depósitos. La decisión fue que el Fobaproa asumiera las carteras vencidas y capitalizara a los bancos.

La improvisada puesta en práctica de dicho fondo de contingencia causó que el Fobaproa se saturara de chatarra financiera. Abultada cartera adquirida sin su respectiva garantía. El gobierno absorbió enormes deudas vencidas de bancos mexicanos para asegurar que inversionistas extranjeros se interesaran en adquirir bancos nacionales. Un solo ejemplo: el gobierno inyectó 26 mil 500 millones de pesos para sanear Banca Confía y venderla en mil 657 millones de pesos  a Citibank.

En 1998 se convirtieron en deuda pública los pasivos adquiridos por 552 mil millones de pesos por parte del Fobaproa, luego sustituido por el IPAB. Durante los últimos 12 años, por concepto de intereses de la deuda asumida del rescate bancario se cubrieron 590 mil 772 millones de pesos, persistiendo a la fecha un adeudo de los contribuyentes por 754 mil 853 millones de pesos. Interminable deuda.

La reconfigurada banca, perteneciente en su mayoría a capital extranjero, ha gozado de un trato preferencial por parte de las autoridades hacendarias, lo que le ha permitido acumular sostenidas utilidades a pesar de tener restringidos los préstamos, gracias a la captación de depósitos luego invertidos en títulos gubernamentales, a las tarjetas de crédito, a los altos intereses cobrados a personas físicas receptoras de créditos al consumo y, definitivamente, por el cúmulo de operaciones sujetas al cobro de comisiones.

De cada peso, la banca destina 50 centavos a la cartera de crédito y otro tanto a inversión en títulos gubernamentales, siendo lo usual que a dicha cartera se le destinen en promedio 75 centavos de cada peso.

Genial. El gobierno me paga  atractivos intereses invirtiendo en sus obligaciones crediticias, mientras yo, banco, capto dinero de mis clientes por el que les cubro  un interés negativo, menor a la inflación.

La utilidad obtenida en 2010 por los distintos grupos financieros que operan en nuestro país rebasó los 87 mil 500 millones de pesos, 20% más que  el año anterior, BBVA Bancomer tuvo en dicho ejercicio un resultado neto de 26 mil 695 millones de pesos, Banamex 22 mil 178 millones de pesos, Santander 13 mil 850 millones de pesos. Conjuntamente, las ganancias de estos tres principales grupos financieros, todos ellos de capital foráneo, significaron 71% de las utilidades anuales de la banca nacional.

El nivel de rentabilidad de la banca en México supera al de la mayoría de países desarrollados. La joya de la corona del Banco Bilbao Vizcaya a nivel mundial es BBVA Bancomer, aportante de 35% de su utilidad global, y así por el estilo en lo que respecta a las otras dos instituciones financieras referidas.

Hoy, la rescatada banca luce boyante, el rescatador gobierno federal enfrentando una deuda total del sector público de 274 mil 500 millones de pesos, la deuda externa asciende a 107 mil 100 millones de dólares —el doble que hace cuatro años— y la interna — ¡agárrese !— a 167 mil 400 millones de pesos. Las reservas internacionales por 123 mil  300 millones de dólares establecen récord pero son insuficientes.

El imperdonable arrebato lopezportillesco decretando la nacionalización bancaria culminó exactamente en lo contrario, la desnacionalización bancaria.

        *Analista

            jrubi80@hotmail.com

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