Excélsior sigue llegando a su destino, gracias al esfuerzo de repartidores

Justina es una de las personas que hace posible que día con día los lectores tengan en sus manos el ejemplar de Excélsior.

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Repartidores de periódico Excélsior.
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Justina es una de las personas que hace posible que día con día los lectores tengan en sus manos el ejemplar de Excélsior, quien a bordo de su moto se desplaza diariamente desde temprana hora para ir a hacer este trabajo en el que lleva más de 20 años y del que asegura, es su más grande pasión.

No hay algo que yo diga ‘no se puede´, claro que sí se puede, si uno se lo propone, sí se puede, y pues ahora sí mira, después de veintitantos años y aquí sigo. Me encanta mi trabajo”, dijo Justina López Aguilar, quien actualmente es supervisora de reparto.

Su casco, sus guantes y su chaleco de Excélsior, se han convertido en parte fundamental de ella. Inició como repartidora para después convertirse en supervisora de repartidores -siendo la única mujer en un equipo de 80 hombres-, y quien a diario coordina que todos los procesos se realicen de manera adecuada para salir a ruta con su equipo a realizar la entrega, en su moto en la que carga alrededor de 150 ejemplares, que pesan aproximadamente 40 kg.

Cuando yo llego, pasamos, checamos la tarjeta para la asistencia. Ya me vengo a mi lugar, me entregan el adelanto, que son los primeros bultos que caen y ya le cuento yo a cada uno de los repartidores la cantidad que llevan, y cae por segunda vez la tripa y el intercalado, la primera, y seccionamos también para poder intercalar. Y ya esperamos a que llegue cada uno de ellos y no me voy hasta que lleguen todos, para salir en mi moto junto con mi equipo en mi ruta del día, porque yo cubro una ruta diaria de los que descansan”, subrayó.

Justina tiene ya más de 50 años, por lo que andar en motocicleta y de madrugada es un poco más difícil, pero no imposible, ya que a diario cuida su cuerpo y su descanso, para estar lista a las 2 de la mañana en las instalaciones del periódico, para comenzar a laborar y regresar a su hogar con su hijo, después de las 8 de la mañana.

En la casa me levanto a las 12:40, ya me levanto, me cambio, me voy a lavar los dientes, me empiezo a cambiar ya salgo de allá de la casa para estar aquí a las 2:00, 2:15 más o menos, por lo que normalmente me acuesto como a las 7 de la noche, y ya de allá para acá son 40, 50 minutos”.

Prensa escrita sigue vigente

Sin duda, gracias a los repartidores, la prensa escrita sigue vigente llegando a miles de personas diariamente, quienes a pesar de las inclemencias del clima, sobre todo en temporal de lluvias, se esfuerzan para que la información, no falte.

Normalmente cuando llueve traemos impermeable, y ya para el periódico nos dan bolsa. Pero sí tenemos que cuidarnos demasiado, porque en ese temporal hay mucho más riesgo de sufrir un accidente”.

Para Justina Excélsior, el periódico de la vida nacional, es más que su trabajo, es su vida, y asegura que mientras Dios se lo permita seguirá entregándolo.

Para mí Excélsior es todo, porque de alguna manera gracias a que existe seguimos teniendo trabajo, así que síganlo comprando”.

Todo lo que uno se propone, uno lo puede cumplir y lo puede realizar, siempre que lo haga uno con amor, y yo mi trabajo lo hago con mucho amor”, finalizó Justina con una sonrisa en el rostro y emocionada de tener la oportunidad de salir a ruta un día más.

*mvg*