Así quedó Acapulco tras el paso del huracán ‘Otis’
El huracán Otis dejó edificios destrozados, árboles caídos, inundaciones y desprendimientos de tierra en la zona hotelera de Acapulco, Guerrero.
El huracán Otis dejó edificios destrozados, árboles caídos, inundaciones y desprendimientos de tierra en la zona hotelera de Acapulco, Guerrero, obligando a turistas y pobladores a guarecerse de los fuertes vientos y las lluvias torrenciales; así quedó el puerto.
Otis tocó tierra en la madrugada cerca de Acapulco como un huracán "extremadamente peligroso" y pco a poco se fue degradando a tormenta tropical.
Al mediodía, Otis se encontraba a 205 kilómetros al nor-noroeste de Acapulco y soplaba vientos de 95 kilómetros por hora (km/h), mientras avanzaba en dirección norte-noroeste a 17 km/h, según datos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por su sigla en inglés). Cuando tocó tierra llegó a tener vientos de 270 km/h.
"Se espera un debilitamiento rápido y continuo a medida que Otis avance hacia el interior sobre las montañas de México", dijo el NHC en su más reciente reporte. "Es probable que Otis se disipe sobre el sur de México esta noche", agregó.
Turistas rezan y se resguardan en sus cuartos de hotel
Imágenes y videos en redes sociales y medios locales mostraban habitaciones de hotel destrozadas por el paso del huracán, techos y paredes destruidos y autos parcialmente sumergidos en las aguas en Guerrero.
Además, la autopista Ciudad de México-Acapulco estaba bloqueada por árboles caídos, deslaves y crecidas de ríos. Algunos hospitales de Guerrero lucían derruidos. Brigadas del Ejército iban rumbo a la zona afectada para prestar ayuda a la población.










