Artesanos y comerciantes de San Judas Tadeo: piezas clave para celebración

El 28 de octubre del 2020, más de cuatro mil 300 personas asistieron a la iglesia de San Hipólito y dos mil permanecieron afuera, tras el cierre de las autoridades de la Ciudad de México y miembros eclesiásticos, con el fin de evitar contagios. 

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Ángel Monroy Salgado, artesano y fabricante de artículos religiosos
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Ricardo Zavaleta Bernal, vendedor de artículos religiosos
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San Judas Tadeo en en tienda El Vaticano
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San Judas Tadeo de Yeso
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San Judas Tadeo de Yeso
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Vaciado de San Judas Tadeo en taller de Ángel Monroy
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Pintado de San Judas Tadeo
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Colocación de detalles a mano en figura de nacimiento
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Cada mes cientos de personas se congregan cada día 28 para celebrar a San Judas Tadeo, sin embargo, el 28 de octubre es la gran fiesta de este santo patrono de las causas imposibles.

En esta fecha, además de mariachis, veladoras y flores, es común ver a los feligreses cargar esculturas en yeso o fibra de vidrio de San Juditas, cubierta por mantos de colores verde con blanco, mientras sostiene un mazo y un medallón en las manos. Sin embargo, para que estas imágenes puedan ser veneradas, tanto artesanos como vendedores entregan pedidos a lo largo del año. Por lo tanto, Excélsior entrevistó a dos de ellos para conocer sobre su labor. 

El oficio y el fervor se unen

El 13 de agosto de 1521, Hernán Cortés mandó a edificar una ermita, para conmemorar a quienes cayeron en la batalla de la conquista, la cual recibió el nombre de San Hipólito y San Casiano. Sin embargo, fue hasta 1950 cuando se integró la imagen de San Judas Tadeo y, después de ser considerada como una figura que realizó milagros a los creyentes, fue designada para venerar al “patrono de las causas perdidas”, de acuerdo con lo que relata el sacerdote José de Jesús Aguilar Valdés. 

El escultor ecatepense de Artesanías Monroy y Artículos Religiosos Jesús Lazalde, Ángel Monroy Salgado, aprendió de los procesos de moldeado, vaciado y pintado, así como la restauración de figuras de yeso cuando joven. El interés comenzó al observar cómo uno de sus amigos realizaba un borrego para nacimiento y de ahí afinó la técnica hasta crear todo tipo de imágenes, entre ellas San Judas Tadeo, a quien considera pieza clave para las familias mexicanas católicas. 

“Para toda la gente que hemos seguido estas tradiciones, es algo importante; es parte del hogar el tener un Niño Dios, el tener una imagen en la casa. Entonces, pues sí, sí forma parte de la tradición y de la casa, del hogar”, detalló Ángel Monroy. 

Desde su perspectiva, el moldeado de las piezas es el paso más significativo, ya que de ahí, la colocación de ojos, pestañas y cejas, más la elección de colores cobran sentido. No obstante, uno de los procesos con mayor complejidad es la restauración, debido a que los clientes buscan la exactitud en imágenes que han pasado por generaciones. 

“Cuando quieren que sea la misma figura en restauración y cuando viene muy destrozada. Hay veces que se les llegó a caer o fue maltratada por equis circunstancias y la quieren que esté igual”, explicó el artesano. 

Por otra parte, el vendedor de Artículos Religiosos El Vaticano, Ricardo Zavaleta Bernal, comparte su experiencia respecto a la celebración del “patrono de las causas perdidas” en el templo de San Hipólito, ya que él ha participado como devoto y comerciante. En esta fecha, él observa gente apasionada que recorre kilómetros para llegar a la capital, lo cual lo llena de alegría. 

“He estado de los dos lados y se lleva uno una bonita emoción cuando ve uno a la gente que llega con tanta devoción desde distintas partes de la ciudad, que vienen del sur, del oriente”, dijo Ricardo Zavaleta. 

También, otro de los aspectos que lo conmueven como comerciante es ver la sonrisa de sus clientes al recibir la imagen del santo que solicitaron. De hecho, comenta que hace unas semanas entregó un pedido de un San Judas Tadeo de 1.80 metros de alto y la pieza llegó en óptimas condiciones. 

Tradiciones que sobreviven a la pandemia

El año pasado, aproximadamente siete meses después de dar comienzo la cuarentena en el territorio nacional, más de cuatro mil 300 personas asistieron a la iglesia de San Hipólito y dos mil permanecieron afuera, tras el cierre de las autoridades de la Ciudad de México y miembros eclesiásticos, con el fin de evitar contagios. 

De igual forma, la pandemia afectó al fabricante, Ángel Monroy, quien lleva más de sesenta años en la creación de imágenes religiosas. Actualmente tiene un puesto en un bazar, ubicado cerca de la explanada del Velódromo, donde vende figuras para nacimientos, Vírgenes de Guadalupe, Niños Dios y San Judas Tadeo. 

“En este tiempo que pasó de la pandemia, pues sí bajó, bajó mucho. Sí nos perjudicó, pero bueno, tenemos salud y podemos seguir adelante”, comentó el artesano. 

Por esta misma situación, el vendedor de Artículos Religiosos El Vaticano, cuya tienda se ubica al fondo de la Plaza Guadalupana, a un costado de la Basílica, optó por un esquema de comercio físico y por medio de redes sociales. Esta modalidad le ha permitido equilibrar la situación económica, así como lograr ampliar el negocio a otras partes de Latinoamérica. 

“Pues bueno, debido a esto de la pandemia nos vimos en la necesidad de poder sumarnos a la ola de la tecnología, ¿no? Como bien lo saben, las herramientas de las redes sociales han sido muy productivas para bastantes negocios [...] Hasta Nicaragua hemos enviado imágenes de San Judas Tadeo, pero San Judas Tadeo tiene una gran devoción aquí en nuestro país [...] Nosotros enviamos constantemente artículos a Monterrey, Nuevo León, ya que ahí hay una iglesia muy grande del “patrono de las causas difíciles”. 

Luz verde para celebración a San Judas Tadeo 

Tal como informó el Templo de San Hipólito en la cuenta de Facebook, el próximo jueves 28 de octubre, desde las seis de la mañana, habrá seis misas en la iglesia de San Hipólito y San Casiano, donde el aforo será del 70 por ciento. 

Por otra parte, para aquellas personas que quieran visitar la iglesia con fines históricos y recreativos pueden visitar el edificio en Zarco 12, sobre Paseo de la Reforma, esquina con Hidalgo. El lugar está abierto de lunes a domingo.