SCJN ampara a madre reclusa para seguir junto a su hija
La Primera Sala sentenció que ‘pocas cosas son tan trascendentales en la vida de una niña como la relación con su madre’, acción que demanda la sensibilidad de las autoridades
CIUDAD DE MÉXICO.
En una sentencia histórica, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) amparó a una mujer recluida en un penal de Puebla para que pueda seguir conviviendo con su hija, mayor de tres años, dentro de la prisión.
A propuesta del ministro Arturo Zaldívar, la Primera Sala estableció, por unanimidad, una serie de criterios para que la salida de la menor del centro penitenciario sea gradual y progresiva, articulada en una evaluación de las necesidades de ella, y en virtud de lo que resulte más favorable para sus intereses.
“A lo largo de la presente resolución se ha mostrado que la petición es congruente con lo que dispone el interés superior del menor. En efecto, pocas cosas son tan trascendentales en la vida de una niña pequeña como la relación con su madre; en esa virtud, pocas circunstancias demandan de tanta atención y sensibilidad de las autoridades, como alterar esta unión”, sentenció la SCJN.
Como adelantó Excélsior el lunes, los ministros consideraron que separar a la hija de su madre se decretó sin evaluar las circunstancias, sin indagar sobre el impacto sobre el bienestar sicológico y emocional de la menor y sin considerar la posibilidad de una separación gradual y sensible.
“Las niñas y los niños que viven en prisión no pueden ser distanciados de manera tajante de sus madres por las autoridades penitenciarias, puesto que la alteración abrupta de la relación maternal puede ocasionarles la pérdida de su principal fuente de recursos emocionales y sicológicos, comprometiendo su desarrollo social, emocional y cognitivo”, precisaron.
El artículo 32 del Reglamento de los Centros de Reinserción Social en Puebla establece que todos los niños que vivan dentro del penal deberán ser entregados a un familiar del exterior al cumplir tres años de edad.
La sentencia plantea la importancia de una relación maternal cercana para los niños, en especial en etapas tempranas del desarrollo; la resolución también visibiliza las dificultades de la relación madre-hijo cuando ella esté en reclusión.
Así la SCJN definió que en la separación deben tomarse en cuenta cuidadosamente los intereses del menor y asegurar que con posterioridad madre e hijo mantengan contacto cercano y frecuente, en un espacio apropiado, a la luz de lo que resulte mejor para el interés del pequeño.
Tras las rejas
El Informe Anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes dado a conocer a principios de marzo, alerta sobre el incremento inusitado de mujeres en reclusión, que a escala mundial es de 50% los últimos 15 años.
Explica que en América Latina, la población de reclusas prácticamente se incrementó al doble entre 2006 y 2011, y que, adicionalmente, entre 60% y 80% había caído en prisión por un delito relacionado con drogas.
En América Latina, dice el informe de la JIFE, que colabora con la Organización de las Naciones Unidas, una tercera parte de las mujeres encarceladas pierde su hogar, y sólo 5% de los menores permanecen con el padre.

