Straight edge; rudos pero muy cursis

El peculiar estilo de vida que promueve la abstención a los vicios e impulsa el respeto por la vida, es seguido por luchadores, músicos y fans del hardcore punk

thumb
El movimiento se originó dentro de la subcultura del hardcore punk a finales de los 70 y principios de los 80. Foto:Tomada de Facebook
Ver galería
thumb
Ver galería
thumb
Ver galería

CIUDAD DE MÉXICO.

Sexo, alcohol, drogas y rock and roll -o cualquier otro género de música- bastan para pasar una noche de reventón juvenil. Todos saben cómo divertirse: mirreyes, fresas, skates, metaleros o reggaetoneros.

Muchas veces la fiesta quebranta límites y tiene consecuencias peligrosas, y como ejemplo está el abuso sexual que sufrió una chica en Veracruz de parte de cuatro juniors o la golpiza que sufrió hace no mucho un chico en la colonia Roma.

El estilo de vida straight edge (sXe, su abreviatura) supone una mínima respuesta a los problemas relacionados con los vicios; sin embargo, es una cotidianidad que no todos, jóvenes y adultos, están dispuestos a adoptar.

Este movimiento, originado dentro de la subcultura del hardcore punk a finales de los 70 y principios de los 80, tiene la particularidad de ser una revolución idealista que consiste en una vida alejada de las drogas, alcohol y tabaco como respuesta a los excesos que caracterizó al punk, inspirado en la experiencia de Sid Vicious, fallecido integrante de los Sex Pistols.

A través de los años los seguidores de esta contracultura han extendido su abstención al grado de respetar la vida animal al convertirse en vegetarianos o veganos, vestir prendas que no provengan de algún ser vivo; decir no a la cafeína, las medicinas y  hasta evitan el acto sexual promiscuo.

El grupo estadunidense Minor Threat, a través de su líder Ian MacKaye, fue uno de los principales impulsores de este estilo que sigue presente en seguidores del punk, hardcore, metal o rap; luchadores profesionales como CM Punk y fieles a la religión Hare Krishna.

“La decisión de tomar este camino no es fácil; hay razones personales que a muchos nos orillan a tomarla. En mi caso, desde chico vi a mi padre ebrio, violento, desorientado y con problemas en su trabajo por sus vicios. Yo no quería ser así. Siempre me ha encantado la música fuerte y de adolescente me clavé con Minor Threat, Sick of it All y Bleeding Through, y así llegué al sXe.

“Al principio era difícil. Como todos me llegué a tomar una chelita, fumar y probar porquería, pero con el tiempo maduré y tenía claro a dónde quería llegar. “Me armé de valor, dejé la parranda viciosa, estudié para ser entrenador físico y ahora me dedico al deporte”, compartió Héctor Murillo, de 29 años.

Al provenir de un género rockero, los edgers se han caracterizado por usar expansiones o modificaciones corporales, estar tatuados y vestirse con prendas estampadas, aunque no siempre es así, aunque su estética ha llamado la atención de varios chicos, quienes buscan formar parte del estilo pero fracasan en el intento.

“La neta es que muchos chavitos creen que por estar rayados ya la van a armar, pero luego les gana el

desmadre y vuelven a lo mismo, es por eso que no es una comunidad gigante.

“Desafortunadamente, la sociedad carga con una desinformación tremenda, pues si ven a un tatuado de inmediato creen que es gente mala.

“Pero no, debajo de tanta tinta hay profesionales, personas honradas, respetuosas y chambeadoras. Es un error maldito que se debe de erradicar, ya vieron lo que pasó con los ‘supuestos niños bien’, que mucha escuela de

paga pero andan haciendo maldades”, opinó Roberto Lira, de 24 años y abstemio desde los 19.

Paul Koehler, vocalista de la banda Sick of it All; Tim McIlrath, de Rise Against y Andrew Hurley, de Fall out Boy, son solamente un ejemplo de que la buena vida no proviene de la diversión con excesos y del éxito del straight edge.

SABÍAS QUE...

  • El Straight Edge es conocido también por la abreviatura sXe.
  • La X simbolizó una marca que se le puso a menores de 21 años para evitar que se les vendiera alcohol en un show del grupo Teen Idles, quien retomó más tarde la insignia.
  • La mayoría de ellos llevan una X tatuada o frases como Stay True, Never Again o Purity.
  • Utilizan mercancía independiente con estampados que los identifican, aunque no es obligación.
  • Muestran respeto a cualquier ideología o religión.
  • Combaten el racismo, homofobia, machismo y clasismo. No obligan a los demás a no tomar o drogarse.