Chapo, al museo de la mafia

Hasta agosto puede visitarse la colección que detalla el segundo escape de Joaquín Guzmán Loera de un penal mexicano de máxima seguridad

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Guzmán Loera logró escapar del penal de máxima seguridad de El Altiplano, a donde fue llevado el 22 de febrero de 2014. El capo estuvo prófugo 182 días, de julio de 2015 a enero de 2016.
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El diseño de los modelos a escala estuvo a cargo de Adam Throgmorton y Shawn Bicker.
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Los diseñadores tardaron siete semanas en concluir el proyecto.
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La maqueta reconstruye el predio al que El Chapo salió desde el túnel que conectaba con su celda.
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La pieza principal de Chapo’s Great Escape se basa en los datos oficiales del gobierno mexicano.
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CIUDAD DE MÉXICO.

Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, El Chapo, es ya pieza de museo. Su segundo escape de una cárcel mexicana de máxima seguridad, en julio de 2015, forma parte de una muestra temporal en el Museo de la Mafia de Las Vegas, Nevada, en Estados Unidos.

“Es una historia importante. Decidimos contarla en nuestro museo no sólo porque El Chapo tiene mucha influencia en México, sino también porque en el momento actual está teniendo un impacto tremendo en Estados Unidos y en su gente”, dijo vía telefónica Geoff Schumacher, director de Contenidos del Mob Museum, desde sus oficinas en Las Vegas.

Se refiere a la droga que el cártel del Pacífico, al mando de El Chapo, su líder más visible, ha introducido a Estados Unidos causando 25 mil muertes por sobredosis de cocaína sólo en 2014, pero sobre todo al poder e influencia en México que permitió la construcción de un túnel de un kilómetro y medio debajo de la cárcel más segura del país sin que nadie lo desafiara.

“Obviamente pagó a toda la gente de la prisión para poder hacer la obra que estaba haciendo ¡y escapó!”, dijo Schumacher desde el otro extremo de la línea telefónica.

Niega que se trate de una apología del delito, porque  el museo se ha cuidado de no glorificar a los delincuentes.

Schumacher considera que el estilo de vida de los modernos antihéroes del crimen organizado “parece muy glamoroso, pero nuestro museo demuestra con mucha firmeza que delincuentes como Joaquín El Chapo Guzmán escapan a la justicia por un tiempo, pero al final mueren o terminan el resto de su vida en prisión”.

no lo glorifican

Anatomía de un Escape es el nombre de la exhibición que, de marzo a agosto, atrae a un público ávido de conocer los detalles de la segunda fuga de El Chapo, la cual se convirtió en noticia mundial poco antes de las 9 de la noche del 11 de julio de 2015.

Pero, precisamente, fue la recaptura del capo sinaloense, anunciada el pasado 8 de enero, lo que motivó a Schumacher, un exeditor de periódicos y autor de dos libros sobre la mafia, Sun, Sin & Suburbia: A History of Modern Las Vegas y Howard Hughes: Power, Paranoia & Palace Intrigue, a llevar este episodio al salón de Exposiciones Temporales del recinto ubicado en el número 300 de la avenida Stewart.

Schumacher se dijo satisfecho de poder demostrar a los visitantes de la muestra que los delincuentes famosos tarde o temprano terminan mal.

“Pude observar que algunos padres hablaban con sus hijos sobre las consecuencias del crimen. ¡Ése es nuestro objetivo! En este museo trabajamos mucho para no glorificar a los delincuentes”, enfatizó.

De hecho, los promotores de la muestra esperan un castigo ejemplar para éste y otros traficantes de drogas ilícitas.

con los grandes

El escape de Joaquín Guzmán Loera de un penal de máxima seguridad se exhibe junto con otras muestras dentro del Museo de la Mafia. Aparece al lado de grandes figuras del crimen organizado, como Al Capone, Frank Nitti, Whitey Bulger, Bugsy Siegel y John Gotti, entre otros, así como de personajes ficticios de cine y televisión, como Michael Corleone, de la saga de El Padrino, la serie de Los Soprano o la multipremiada Breaking bad.

Anatomía de un escape exhibe una serie de maquetas de inmuebles y espacios por donde El Chapo se  fugó.

Los artífices de la exhibición la ven como una hazaña de ingeniería y arquitectura, pues muestra, aun en los detalles mínimos, la versión oficial de la fuga del capo.

Hay una versión no oficial de la fuga y corrió a cargo de Rosa Isela Guzmán Ortiz, quien se presentó como la hija mayor de El Chapo Guzmán, que entre muchas otras cosas dijo al diario inglés The Guardian que después de ser entrevistado por el actor Sean Penn y la actriz mexicana Kate del Castillo, el jefe del cártel del Pacífico logró evadir los controles fronterizos de Estados Unidos “para escabullirse dentro de California, a pesar de ser uno de los fugitivos más buscados del mundo”.

La mujer, quien luego fue desmentida por miembros de la familia Guzmán, también acusó a importantes políticos mexicanos de haber aceptado sobornos de El Chapo cuando contendían por puestos de elección popular.

“Y a cambio de ello, los funcionarios se hicieron de la vista gorda ante sus escapes de prisión”, dijo Guzmán Ortiz a The Guardian.