Contienda por Rectoría será entre 16
Un maestro de asignatura se inscribió en el proceso de sucesión: Alejandro Díaz de León Martínez; junta de gobierno anuncia la lista oficial de aspirantes
CIUDAD DE MÉXICO.
Ataviado sólo con su calidad de egresado de la UNAM, Alejandro Díaz de León Martínez, maestro de asignatura en la institución, se convirtió en el primer universitario ajeno a la grilla interna que se inscribe para ser el rector de la Universidad Nacional, con lo cual llegó a 16 el número oficial de académicos que se anotaron ante la Junta de Gobierno para suceder a José Narro Robles.
Díaz de León Martínez es el representante de los 30 mil 21 profesores de asignatura, que representan a 85% de los académicos de la Universidad Nacional, pero tendrá que enfrentarse a 15 experimentados aspirantes que han tenido en sus manos parte del gobierno de la institución y cuentan con amplia trayectoria en el desarrollo interno de la máxima casa de estudios, amén de que 13 de ellos ya son conocidos por la Junta de Gobierno, porque son o han sido responsables de dependencias académicas; incluso uno de ellos, Francisco Bolívar Zapata, fue parte de la propia Junta.
Candidatos
Ayer, la Junta de Gobierno hizo pública la lista de 16 universitarios que aspiran a la Rectoría.
Se trata de Sergio Alcocer Martínez de Castro, quien fuera subsecretario para América del Norte de la Cancillería y exdirector del Instituto de Ingeniería de la UNAM. Desde ahora es señalado como el inminente rector, por los respaldos en el grupo que ostenta el poder central de la Universidad.
Francisco Bolívar Zapata, excoordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Oficina de la Presidencia, premio Príncipe de Asturias y el único de los aspirantes que es conocido y citado internacionalmente por su labor académica; es el principal impulsor del desarrollo de la investigación biomédica en México.
Está también Rosaura Ruiz Gutiérrez, directora de la Facultad de Ciencias; conocida en la UNAM por su activismo de izquierda y por haber estado en el equipo de gobierno de Juan Ramón de la Fuente y colaboradora del actual rector, José Narro Robles.
Con ellos tres, que suman la mayor parte de los respaldos expresados por la comunidad universitaria ante la Junta de Gobierno, están Carlos Arámburo, exdirector del Instituto de Neurobiología y actual coordinador de la Investigación Científica; María Leoba Castañeda, directora de la Facultad de Derecho, pero sin respaldo del Instituto de Investigaciones Jurídicas; Fernando Rafael Castañeda Sabido, director de la Facultad de Ciencias Políticas, quien a diferencia de sus antecesores que participaron en un proceso de sucesión en Rectoría, tiene apoyo de la mayoría de académicos de su Facultad.
Javier de la Fuente Hernández, exdirector de la Facultad de Odontología, ha sido uno de los principales colaboradores de Narro; Enrique Graue, director de la Facultad de Medicina; Héctor Hernández Bringas, funcionario de la Rectoría; Juan Pedro Laclette, responsable del Posgrado, y Leonardo Lomelí Vanegas, director de la Facultad de Economía.
Además, Luis Fernando Magaña Solís, exdirector de la Facultad de Ciencias; Leopoldo Paasch Martínez, exdirector de Veterinaria; Suemi Rodríguez Romo, exdirectora de la FES Cuautiltán, y Gloria Villegas Moreno, quien es directora de la Facultad de Filosofía y Letras.
Matices
- Héctor Hernández Bringas, Suemi Rodríguez, María Leoba y Carlos Arámbulo también hablan de manera explícita de mantener los valores fundamentales que caracterizan a la UNAM.
- A su vez, aspirantes como Leopoldo Paasch, Leonardo Lomelí, Javier de la Fuente, Alejandro Díaz de León, Gloria Villegas y Enrique Graue no se refieren explícitamente a estos valores.
- Sin embargo, a lo largo de sus propuestas desarrollan conceptos como autonomía y carácter público de la educación en la Universidad Nacional.
Defienden la universidad pública
Coinciden en que se trata de un espacio para impulsar la excelencia educativa.
Los 16 aspirantes a la Rectoría de la UNAM coinciden en que ésta debe mantenerse como una institución pública, nacional, plural, laica y tolerante, porque es la mejor forma de ofrecer al país el espacio de desarrollo académico de su juventud y para la generación de conocimiento, aunque difieren en el énfasis que ponen en esos valores.
Francisco Bolívar Zapata, plantea que “la UNAM debe mantenerse como una institución de educación pública, gratuita y laica, con la visión de que el desarrollo del país sólo puede construirse sobre la columna vertebral de educación de calidad y de generación de conocimiento al que tengan acceso individuos de todos los estratos sociales y regiones del país.
En tanto, Sergio Alcocer no hace referencia explícita a la gratuidad de la educación que ofrece la UNAM, pero destaca que “se fortalece como una institución de educación pública de excelencia, dedicada a formar a bachilleres, profesionistas, expertos y graduados que contribuyan al avance de las ciencias, la tecnología, las humanidades y las artes; capaz de competir académicamente en México y el extranjero”.
A su vez, Rosaura Ruiz explica que la UNAM “es una institución que ha contribuido de manera sustancial a evitar la bancarrota cultural y de valores de nuestro país; es uno de los pocos y cada vez más reducidos espacios que han brindado a muchas generaciones de mexicanos la posibilidad de acceder a una formación universitaria pública, gratuita y laica, y que ha representado para ellos y sus descendientes la oportunidad de acceder a una promoción social que de otra manera no habría encontrado cauce”.
A pesar de ser el director de la Facultad de Ciencias Políticas, que es una de las más activas en defensa de la educación gratuita, Fernando Castañeda no hace referencia explícita al concepto, pero sí refrenda el carácter público que debe prevalecer en la Universidad Nacional Autónoma de México.
“En momentos como éste, en que es crucial la definición de políticas educativas que contribuyan a cerrar la brecha de desigualdad social y cultural en nuestro país, y a preservar la pluralidad como elemento indispensable de la vida democrática, la UNAM, con su experiencia y solidez institucional, debe erigirse como referente ético y académico que guíe la discusión pública sobre el tema”, dice en el proyecto entregado a la Junta de Gobierno.
Para Juan Pedro Laclette, la UNAM debe mantener su perfil de “universidad nacional y como universidad de masas comprometida con la excelencia académica, rasgos ambos, producto de su historia en relación con el país. Estos rasgos le confieren una identidad original, diferente a la de otras universidades del mundo que son consideradas ‘modelo’”.
Luis Fernando Magaña cita algunos artículos de la Ley Orgánica para refrendar su convicción de que la UNAM debe estar abierta a todas las corrientes del pensamiento y tendencias de carácter científico y social, “pero sin las actividades de grupos de política militante. Recalco también que nuestra universidad estará íntegramente al servicio del país y de la humanidad por encima de intereses individuales. También defenderé siempre estas características”.
Se promueven con eslogan
De los 16 aspirantes a la Rectoría de la UNAM para el periodo 2015-2019, tres entregaron proyectos de trabajo incluso con eslogan; dos de ellos relacionados a la innovación en la Universidad Nacional y uno ligado al tema de la vocación.
Luego de que la Junta de Gobierno de la máxima casa de estudios publicó en su página oficial de internet los 16 proyectos de trabajo que presentaron los candidatos a la Rectoría, se observa que los aspirantes Sergio Alcocer Martínez de Castro, Héctor Hernández Bringas y Juan Pedro Laclette añadieron un eslogan a sus propuestas.
Por ejemplo, Sergio Alcocer entregó una propuesta titulada “Renovación, innovación y vanguardia académicas, con compromiso social”, frase que viene plasmada en las 67 cuartillas de su proyecto de trabajo.
Por su parte, Héctor Hernández Bringas, quien actualmente es coordinador de Planeación, Presupuestación y Evaluación de la institución, presentó un documento que tiene por lema “Innovando en la UNAM”.
De ese modo, tanto Alcocer Martínez de Castro como Hernández Bringas hacen énfasis en la innovación dentro de la Universidad Nacional, así como en destinar más recursos a la investigación, pero también con nuevos modelos, es decir, ambos ponen el énfasis en la innovación.
En tanto, Juan Pedro Laclette denominó su propuesta “Volcarse hacia la sociedad: vocación para la universidad sostenible”, el cual consta de 42 páginas, en las cuales hay un apartado donde habla abiertamente del problema de la inseguridad en la UNAM.
“En años recientes se ha agudizado esa preocupación en el contexto de un ambiente generalizado de inseguridad en el país. Siendo la UNAM una corporación pública, es una institución vulnerable a la acción de grupos externos”, admite en el proyecto de trabajo, dentro de las reflexiones finales.
Contrastes
En los proyectos hay exposiciones detalladas y argumentaciones muy básicas.
Mientras algunos candidatos, como Rosaura Ruiz y Francisco Bolívar Zapata, entregaron documentos de hasta 150 cuartillas, otros dos aspirantes resumieron sus propuestas en menos de 10 cuartillas.
Leopoldo Paasch entregó una propuesta de sólo 7 páginas y Gloria Villegas un proyecto de 10 cuartillas.
Aunque la extensión no importa y la Junta de Gobierno no estableció criterios para su elaboración y extensión, hay propuestas que detallan sus propósitos de trabajo para los próximos años en la UNAM, mientras que algunos hacen un esbozo general de lo que harían de llegar a la universidad nacional.
Apertura
- Por primera vez en el proceso de sucesión en la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Junta de Gobierno de la institución publicó los proyectos de trabajo de los aspirantes que se registraron para ocupar la Rectoría.
- También por primera ocasión, la Junta de Gobierno decidió que desde el momento que los académicos aceptaron ser propuestos por la comunidad ante la Junta de Gobierno, deben presentar su currículum, la semblanza profesional y su proyecto de trabajo.
- Por otra parte, un grupo de académicos exige un debate entre los aspirantes.
Poniatowska apoya a Rosaura
La escritora Elena Poniatowska invitó a mujeres universitarias a apoyar a Rosaura Ruiz para ocupar la Rectoría de la UNAM en el periodo 2015-2016.
En medio del proceso de auscultación y cierre de registro de candidatos a ocupar ese cargo, Poniatowska leyó una carta que fue escrita por la coordinadora del Seminario Universitario de la Modernidad, Raquel Serur, donde manifiestan que es la aspirante que representa “la mejor opción”, por ser símbolo de diálogo y estabilidad en la universidad.
El documento que será entregado a la Junta de Gobierno señala que Ruiz posee “vocación académica y sensibilidad social”.



