Nube sorprende a Ciudad Juárez tras derrumbe de torres de Asarco
Un centenar de casas y sus habitantes sufrieron una inusitada contaminación con el polvo que levantó el derrumbe de las torres en El Paso, Texas
CHIHUAHUA, 13 de abril.- Una espesa nube de polvo cubrió las colonias Ladrillera y Felipe Ángeles, luego que en la vecina ciudad de El Paso, Texas, en los Estados Unidos, fueron derribadas dos enormes torres de la planta fundidora Asarco, de 252 y 186 metros, aproximadamente.
A pesar que el Coordinador Estatal de Protección Civil, Luis Luján Peña, aseguró que el derribo de las dos chimeneas en El Paso, no afectaría a los habitantes de Ciudad Juárez, un centenar de casas y sus habitantes sufrieron una inusitada contaminación con el polvo que levantó el derrumbe, el cual además borró la visibilidad en unos cuantos metros.
Por la avenida Norzagaray, en la colonia Felipe Ángeles, hasta la Ladrillera, la espesa nube de polvo sorprendió a sus habitantes, quienes no fueron apercibidos de la magnitud de la contaminación que causaría el derribo de las torres.
Ninguna autoridad, ni de Protección Civil, ni de tránsito o la policía local, estaban preparados para la contingencia, y cientos de personas y automovilistas fueron atrapados por la espesa nube de polvo, por lo que cubrieron sus rostros con lo que tenían a la mano, y loso vehículos detuvieron su marcha por la nula visibilidad.
Las dos torres de la empresa fundidora Asarco, fueron derribadas a las 07:00 horas de este sábado, en una acción programada desde hace meses, luego que la empresa fue cerrada por no haber podido enfrentar los problemas de contaminación que causó tanto en los Estados Unidos, como en México, específicamente en Ciudad Juárez.
Desde hace dos semanas, el anuncio del derribo de las dos enormes torres en El Paso, Texas, provocó en Ciudad Juárez temor, expectación, y hasta una inusitada actividad turística entre los habitantes.
Desde las 5 de la mañana de este sábado, cientos de personas, hombres, mujeres y niños, principalmente de las colonias Anapra, Felipe Ángeles y Ladrillera, se arremolinaron en los techos de sus viviendas, en los cerros cercanos y en cualquier lugar que tuviera vista hacia las torres, para presenciar el derribo de las mismas.
Bajo una temperatura de 2 grados célsius, esperaron pacientemente dos horas para presenciar el histórico derrumbe, que acabó con cientos de años de historia de las torres, que para los habitantes de Ciudad Juárez significaba contaminación, pero también un importante punto de referencia de sus colonias.
¿“Y ahora cómo nos vamos a guiar, o decirle a la gente que vivimos por las torres de Asarco, si ya no están?, se preguntaban unos a otros luego del derribo de las gigantescas chimeneas.
Asarco se encuentra asentada a menos de 100 metros de la línea divisoria entre México y Estados Unidos, en Ciudad Juárez, dentro del estado de Chihuahua.
Fue fundada en 1899, y en 1999 el Grupo México compró la fundidora, pero en el 2005 se declaró en bancarrota.
La empresa se vio envuelta en una serie de conflictos sociales, principalmente en torno a la contaminación con plomo y zinc que ocasionó en ambos lados de la frontera.
Al respecto, organizaciones de la Sociedad Civil de Ciudad Juárez y El Paso, se opusieron a la demolición de las torres de Asarco, ya que nunca se precisó el impacto ambiental que tendrá en ambos lados de la frontera.
El grupo conformado por ex empleados de Asarco, ecologistas, científicos y la organización “Save the Stacks”, explicaron que la Comisión para la Calidad del Medio Ambiente de Texas (TCEQ) no ha ofrecido un proceso transparente para la limpieza del entorno.
Carlos Rodríguez, ex trabajador de Asarco y voluntario de AWARE de El Paso, dijo que el predio de la ex fundidora, incluyendo las dos torres, está atestado de sustancias químicas nocivas para la salud.
Aseguró que durante diez años se tiraron más de cinco mil toneladas de restos de químicos tóxicos de operaciones militares.
Al respecto, un estudio de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, asentó que la contaminación causada por Asarco, ocasionó deficiencias en el aprendizaje en niños mexicanos, principalmente de las colonias que colindan con la empresa fundidora.
Paul Watwell, de “Save the Stacks”, dijo que los estudios difundidos por la empresa y las autoridades no son profundos, por eso temen que la demolición provoque contaminación en el ambiente y enfermedades en los vecinos.
Cabe recordar que en abril del 2005, integrantes del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), emitió un punto de acuerdo a la LIX Legislatura del H. Congreso de la Unión, en el cual se exhortó a las Secretarías de Salud, de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y de Relaciones Exteriores, así como a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, “a que resuelvan el caso de contaminación y afectación a la salud en las colonias aledañas a la empresa fundidora ASARCO, en Ciudad Juárez, Chihuahua”.
Los legisladores argumentaron que en México existe una historia de contaminación ambiental con plomo y se manifiesta en el deterioro de la salud de la población expuesta.
“El plomo impide que niños y niñas aprendan a leer y a escribir con facilidad, disminuye su desarrollo cognoscitivo y altera su comportamiento. Se asocia con menor crecimiento en estatura, alteraciones en el desarrollo neurológico, defectos en la síntesis hemoglobina y mayor susceptibilidad a la anemia. En casos más graves de intoxicación (valores de plomo en sangre por arriba de 50 mg/dL) se presentan encefalopatías y convulsiones".
"Los adultos también sufren los efectos negativos de la contaminación con plomo. A bajos niveles de intoxicación, la tensión arterial aumenta, la capacidad auditiva disminuye, se presentan casos de infertilidad masculina, puede haber daño renal, y al igual que en los menores, la síntesis normal de hemoglobina no es normal. Las encefalopatías y convulsiones son también observadas en casos de intoxicación grave”.
Aseguraron que uno de los casos más peligrosos de contaminación de plomo en nuestro país, fue el causado por la fundidora Asarco (American Smelting and Refining Company), localizada en El Paso, Texas, que se vio forzada a cerrar sus operaciones en 1999, “debido a que las emanaciones de monóxido de carbono llegaron a niveles insalubres, según el Departamento de Resguardo Ambiental de Ciudad Juárez, Chihuahua”.
Añadieron que después de ser denunciada, “se le encontró como responsable de contaminar con plomo y arsénico la sangre de niños que viven en colonias como Puerto de Anapra, Ladrillera y Felipe Ángeles”.
De acuerdo con la delegación estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, una investigación que realizaron expertos en contaminación por plomo y arsénico en las citadas colonias arrojó datos que confirman que Asarco contaminó el suelo en la orilla mexicana del Bravo.
En ese entonces se detectaron en estas colonias a 463 niños con índices superiores a las normas permitidas de plomo en la sangre.
La investigadora Díaz Infante, fue integrante del Centro de Estudios del Medio Ambiente de la UACJ, manifestó que en las colonia Ladrilleros de Juárez, Anapra y Felipe Ángeles al ser detectadas partículas de plomo, se hizo necesario cubrir o remover esas superficies a fin de evitar que estuvieran expuestas a la población, sin embargo, fueron pocas las tierras que se removieron y la gente sigue expuesta a sufrir consecuencias, que si no se tratan a tiempo, llegan a ser mortales.
Este estudio dio pauta para que los legisladores emitieran el punto de acuerdo citado, para que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), estableciera entonces un programa urgente para remediar los sitios contaminados en las colonias afectadas. Finalmente nunca se hizo caso al exhorto legislativo.
De contaminadora a atractivo turístico
A pesar que los organismos civiles citados anteriormente exigen se revise de nueva cuenta el problema de la contaminación a niños y habitantes de Ciudad Juárez, antes y después de que las chimeneas de Asarco sean derribadas, el hecho causó una inusitada actividad turística en los alrededores.
Cientos de habitantes de Ciudad Juárez, e incluso de otros municipios aledaños y de la capital del estado, acudieron desde la semana pasada a las colonias aledañas a las torres de la fundidora, para tomarse una foto con el fondo de las enormes chimeneas.
Decenas de vendedores ambulantes los acompañaban, y no faltó un emprendedor, que tomó fotos de las chimeneas para plasmarlas en camisetas y venderlas el día de la demolición.
Otros dijeron que tomaban fotos del sitio con las torres, para después acudir y tomar una nueva gráfica sin ellas, lo que según dijeron, era un hecho notablemente trascendente e histórico. (FOTOS: Carlos Coria)
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