Abusos contra menores indígenas enciende alertas en Perú; niñas de 3 años viven con VIH

Una delegación internacional de la OEA constató en Condorcanqui la impunidad de cientos de hombres acusados de agresión sexual contra menores awajún y wampis.

La organización La Casa de la Sal acompañan a las mujeres embarazadas que viven con VIH durante el embarazo y después.
La organización La Casa de la Sal acompañan a las mujeres embarazadas que viven con VIH durante el embarazo y después.Erick Retana

Organizaciones indígenas y de derechos humanos alertan sobre abusos contra menores de las comunidades awajún y wampis, así como dificultades para acceder a justicia y atención médica, incluidos casos de niñas con VIH.

Organizaciones indígenas y de derechos humanos denunciaron la persistencia de la violencia sexual contra niñas de las comunidades awajún y wampis, en la provincia de Condorcanqui, en la Amazonía peruana, donde se han reportado más de mil casos de agresiones contra menores.

La preocupación aumentó tras conocerse testimonios sobre niñas de apenas tres años que viven con VIH en circunstancias que, según los relatos recabados por la BBC, estarían relacionadas con abusos sexuales. 

Las organizaciones señalaron que el Estado peruano no ha garantizado de manera adecuada la protección de las víctimas, el acceso a la justicia ni la atención médica.

De acuerdo con datos oficiales citados en las denuncias, entre 2014 y 2026 se registraron entre 800 y mil 400 denuncias por abuso sexual y violencia de género en esta región. En 2024, el Centro Emergencia Mujer de Condorcanqui atendió 362 casos, de los cuales 235 correspondían a menores de edad.

La situación también afecta a familias enteras que viven con el virus y enfrentan dificultades para recibir atención sanitaria.

Delegación internacional evalúa la situación

Ante la gravedad de las denuncias, una delegación del Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi), vinculado a la Organización de los Estados Americanos (OEA), visitó la zona para evaluar la respuesta de las instituciones frente a la violencia contra mujeres y niñas.

Mónica Maureira, integrante de la delegación, relató a la BBC que encontró casos de niñas que ya eran madres, pero que todavía no habían procesado emocionalmente las experiencias de violencia que habían vivido.

También advirtió sobre la presencia de menores de tres y cuatro años con VIH, en situaciones que, de acuerdo con los testimonios recogidos, estarían vinculadas con agresiones sexuales.

Uno de los antecedentes de la problemática se remonta a 2024, cuando la Defensoría del Pueblo documentó denuncias de acoso y violencia sexual en instituciones educativas de Condorcanqui.

El informe registró al menos 500 casos de acoso sexual en escuelas con una mayoría de estudiantes de las comunidades awajún y wampis.

Medios peruanos reportaron que cerca de 170 docentes fueron señalados por presuntas agresiones sexuales contra menores. Según la información difundida, la mayoría no habría sido procesada, mientras que otros fueron absueltos o trasladados a diferentes centros educativos.

Temas: