Eclipse total provoca emoción y misticismo; un evento astronómico y astrológico
El fenómeno natural fue un pretexto para la unión de familiares y amigos, así como un momento de espiritualidad en el mundo
INGRAM, Texas.
Ella quería volver a sentir la presencia de su hija fallecida, con quien vio el eclipse total de 2017. Ayer, cuando la Luna se interpuso entre la Tierra y el Sol, todos tuvieron un motivo para mirar al cielo.
De 44 años, Shelli manejó desde el estado de Alabama hasta Texas. Entusiasta de los eclipses, lleva unos aretes en forma de soles con un centro negro, tal como el venidero fenómeno, y tiene las uñas pintadas con motivos estelares.
Es madre de un hijo de 10 años y una hija de 15. Antes también estaba con ellos su hija Mary Elizabeth, quien falleció de cáncer a los 12 años.
“Voy a disfrutar el día, simplemente estar aquí y experimentar la totalidad del eclipse, cuando realmente tienes esa sensación de lo pequeño que eres en comparación con lo grande que es el universo. Y en ese momento creo que también me sentiré más cerca de mi hija”, reflexionó.
En el parque Stonehenge II, en Ingram, Texas, se dieron cita unas 2 mil 500 personas a la hora del eclipse, sólo una pequeña parte de las millones de personas que serán testigos de este fenómeno en América del Norte.
Para el profesor Grover Swartzlander, además de lo “histórico”, este evento tiene un significado profesional. “Soy físico en el Instituto de Tecnología de Rochester. Recibo financiación de la NASA. Uno de nuestros proyectos es colocar una constelación de lo que se llaman velas solares alrededor del sol. Así podremos comprender mejor la dinámica del astro”, dijo.
Jennyth Peterson, encargada de eventos en Stonehenge II, compartió: “Tenemos gente de los 50 estados de EU, incluso de Alaska y Hawái. Hay turistas de Países Bajos, Finlandia, Alemania, Israel, Nueva Zelanda y demás”.
En otras zonas, como Nueva York, el eclipse fue acompañado por un hermoso arcoíris, causado por las aguas de las cataratas del Niágara.
En Terranova, Canadá, los lugareños realizaron rituales relacionados a las tradiciones de los pueblos originarios en torno a la purificación del espíritu y la vibración.
Cabe señalar que, en la localidad de Burgeo, se ubica la Isla Eclipse, llamada así por James Cook, explorador de la Marina Real, en 1766.
En tanto, el Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA) de Cuba organizó una observación pública del eclipse en La Habana.
EL EDITOR RECOMIENDA










