Regresa Earth, Wind & Fire a la CDMX en la Plaza México
La banda combinó el funk,el disco, el R&B y el soul para reencontrarse con su público de nuestro país tras 11 años de ausencia

A las afueras de la Plaza de Toros de la CDMX se vivió un caos entre el tráfico y los asistentes que caminan entre puertas tratando de ubicar su acceso, pero por dentro del recinto se respira un aire de armonía y felicidad, Earth, Wind & Fire regresó a México tras 11 años de espera.
El reencuentro pintó para ser memorable desde un inicio y así lo sintieron los más de 16 mil fans que se dieron cita luciendo sus mejores prendas, entre chamarras de cuero, sacos lisos y con lentejuelas, pañoletas y hasta diademas de diamantes, que hacían alusión a lo que sería una noche especial.
El show inició media hora después de la cita pero esto no fue problema para sus seguidores, adultos y jóvenes por igual, padre e hijos en su mayoría, quienes a la espera aplaudían, brindaban entre ellos y realizaban el famoso ritual de la ola, la alegría era evidente.
La euforia se acrecentó cuando a las 20:56 horas se escucharon los primeros acordes desde el escenario y los reflectores apuntaron al centro, revelando a los tres músicos: Verdine White, Philip Bailey y Ralph Johnson, quienes entraron rodeados de otros músicos y marcando inmediatamente sus pasos de baile.
Uniformados con camisas blancas, y ropa con juegos en color negro y rojo, los músicos se adueñaron del escenario.
“¿Cómo están, CDMX? ¿Cómo se están sintiendo? ¡Puedo sentirlos!”, expresó White, quien puso a todo su público a marcar el ritmo del tema Shinning Star con las palmas y elevar la fiesta con ovaciones.
Visuales con destellos de colores, ondas geométricas, flores en caleidoscopio y tiras de luces decoraban su psicodélica celebración cuya primera parte fue musicalizada con canciones como Get Away, Saturday Night, On Your Face, Serpentine Fire y Kalimba.
Con sus ritmos de funk, disco, R&B y soul su música poco a poco invitaba, más bien obligaba a los asistentes a bailar, tornando el centro del recinto en una pista de baile, para los de las gradas moverse era casi imposible por el espacio, pero eso no evitó que se mecieran sentados desde su lugar.
Pese a que el fundador de la banda chicana, Maurice White, falleció en 2016, el músico estuvo presente siendo honrado por su hermano y colegas a través de la proyección de un video de uno de los conciertos de la banda en sus inicios, lo que emocionó a la audiencia.
Otros momentos electrizantes fueron cuando White, su bajista, hipnotizó a su público con un solo de su instrumento y sus alucinantes agudos al interpretar su clásico Reasons, enloqueciendo a sus fans, quienes no dejaron de elogiar a gritos su talento.
“¡Los amo!”, correspondía él a gritos también.
La verdadera fiesta se vivió al final, cuando los músicos complacieron a su audiencia con los éxitos que estaban esperando, en cuanto canciones como After The Love Is Gone, Rock That, Fantasy, Boogie Wonderland y por supuesto September sonaron, lo que provocó que nadie se quedara sentado en su lugar y entre palmas y saltos los fans probaron su devoción por los músicos que desde 1970 han sabido ganárselos con su indudable talento y efusivo corazón.
