'Bajo la misma estrella', nueva perspectiva del amor
Una historia romántica y esperanzadora de dos jóvenes que pelean por su vida, basada en el bestseller de John Green, llega hoy a la cartelera nacional
NUEVA YORK, 5 de junio.- Dos jóvenes con los días contados se enamoran. Se enfrentan a los consejos de adultos que les piden no crearse falsas expectativas y se declaran, aún sin saberlo, listos para vivir la magia del amor aunque este tenga fecha de caducidad.
El proceso, por supuesto, implica momentos alegres, dramáticos, sinsabores emocionales y una fuerte carga de empatía que se traslada a la audiencia. ¿Es posible aplaudir a dos jóvenes que lo arriesgan todo en aras de perseguir su sueño?
La historia de la cinta Bajo la misma estrella, adaptada del libro del mismo nombre, es fuerte pero esperanzadora, a decir de sus protagonistas, quienes ven en el filme la oportunidad de definir de nueva cuenta el amor adolescente, tan apasionado y comprometido como lo puede ser el de los adultos.
El mensaje de la película puede ser engañoso porque se puede interpretar como la idea de estar listos para dejar ir a alguien y eso podría parecer poco sensible, pero no es así. Es una historia mucho más profunda”, dijo Ansel Elgort, actor que da vida a Augustus Waters, uno de los protagonistas de la cinta dirigida por Josh Boone y que hoy llega a la cartelera nacional.
Para Elgort, Bajo la misma estrella puede contribuir para crear una nueva identidad del amor juvenil, ése que según él mismo muchas veces se cataloga como inmaduro o efímero, pero que en la película demuestra que puede ser eterno, tanto como lo sean sus protagonistas.
El verdadero amor no tiene que llegar cuando uno es adulto. Acá hay un momento clave cuando ambos se dan cuenta de lo que significa el amor y de todo lo que esto conlleva”, explicó el actor.
Shailene Woodley, quien interpreta a Hazel Grace Lancaster, la otra protagonista de la historia, coincidió con lodicho por su coestelar, al asegurar que el filme se aleja de los estereotipos de los dramas que abordan personajes con enfermedades terminales. Desde su perspectiva, en esta historia la enfermedad no es protagonista, sino el motor que impulsa a los jóvenes a vivir la experiencia amorosa mientras se embarcan en una búsqueda que los lleva a confrontarse ellos mismos.
“Es una historia de amor, claro, pero es muy distinta de lo que se había visto antes, diferente incluso de las historias de adultos. Acá se muestra la integridad de dos personas que, pese a ser adolescentes, saben que tienen un amor maduro, uno que aún es fiel a las emociones que genera y que no se ata a los pensamientos adultos que razonan demasiado todo lo que tenga que ver con sus sentimientos. Quizá es una imagen rara o incómoda, pero es real”, comentó la actriz.
La historia gira en torno a Hazel, una chica diagnosticada con cáncer de tiroides que afecta sus pulmones, y Agustus, quien perdió una pierna víctima de cáncer óseo. Ambos se conocen en un grupo de apoyo sin saber que a partir de ese momento emprenderán una búsqueda que los llevará hasta Europa, a Amsterdam, una ciudad que puede ayudarlos a encontrar un cierre.
“Lloré casi todos los días de la filmación. Lloraba porque eran demasiados sentimientos, mucha pasión y talento alrededor de la historia que escribí. Todos los que se involucraron en el proyecto le hicieron honor al libro y eso es algo muy extraño para un escritor”, dijo John Greene, autor del libro que alcanzó la primera posición del Top 10 Libros de Ficción 2012 que publicó la revista Time.
El sentido de la vida
Para Greene, la idea central de la novela y el gancho que ha funcionado con el público tiene que ver con la visión que ofrece de las enfermedades terminales. Según el escritor, la gente que vive con alguna de estas condiciones en su vida tiene la misma posibilidad de disfrutar el amor, el enojo, la pasión y la alegría de una persona sana. La enfermedad, abundó, no tiene que condicionar el sentido de la vida, dijo.
“Las enfermedades no definen a una persona y es importante que la gente entienda eso. Podemos ver una maravillosa historia de amor entre dos jóvenes que a la par pelean por su vida. Quizá es mucho pedir y quizá no logremos cambiar el estereotipo de los dramas, pero ésta es una historia diferente”, aseveró el escritor.
Por su parte, Josh Boone, el director del filme, habló de la presión que existía por llevar a la pantalla grande una adaptación más de una obra literaria. En una época en que Hollywood vive inmerso en las adaptaciones, explicó, el reto era natural.
“Hay muchos retos cuando haces cualquier película, pero en este caso teníamos la ventaja de tener a John todo el tiempo con nosotros. Saber que estaba contento con todo el proceso nos dio mucha confianza para seguir con la ruta que habíamos planeado”, argumentó el cineasta sobre la cinta, apenas la segunda que dirige luego de Stuck in Love (2012).
Para Bajo la misma estrella, que se calcula que costó 12 millones de dólares y que se espera que recaude más de 100 millones de dólares en taquilla alrededor del mundo, el director y el escritor echaron mano de Laura Dern y Sam Trammell para dar vida a los papás de Hazel, una pareja que parece que ha sacrificado todo para hacer más llevadera la enfermedad de su hija y quienes abren los ojos ante la gravedad de la situación gracias a la propia chica.
“Había ocasiones en que parecía que nos estábamos burlando de una enfermedad muy grave, que no entendíamos todo lo que sucedía, pero esa era la clave. Quitar protagonismo a la enfermedad y dejar que los personajes vivieran más allá de ella”, dijo Trammell. Dern, por su parte, aseguró que uno de sus objetivos al momento de embarcarse en el proyecto fue el de ayudar a redefinir el amor.
“Tanto como lectores como público de una película queremos ser capaces de conocer una nueva historia que busque saber qué es el amor”, expresó Dern.
Finalmente Nat Wolff, quien interpreta a Isaac, el inseparable compañero de Hazel y Agustus, sentenció que la mejor manera de evitar la presión de una nueva adaptación cinematográfica tiene que ver con el resultado final de la película.
“El libro ya tenía un gran espíritu cinematográfico, pero eso no implicaba que no quisiéramos hacer una película que se defendiera por sí sola”, concluyó.
hch