FOTOGALERÍA: Niños Dios, tradición inquebrantable
El fervor por el Niño Dios, venerado cada Día de la Candelaria, es capturado a través de la lente fotográfica de Excélsior.
Por: Redacción Excélsior
CIUDAD DE MÉXICO, 1 de febrero.- De plástico o de yeso, vestidos de policía o con sagrados corazones repartidos en sus nichos, los Niños Dios consolidan su presencia en la Fiesta de la Candelaria como una figura misteriosa y celebratoria por sus ropas y accesorios cuidadosamente diseñados. La imaginación alrededor de una reunión en la que se sirven tamales y atole bien ha valido una tradición inquebrantable que resulta una convivencia amorosa para las oraciones venideras.







