Anti-Princesas: Un taller de teatro, un penal femenil y 10 mujeres víctimas del sistema

A simple vista, Anti-Princesas muestra una emotiva historia sobre cómo un programa de reinserción social cambió la vida de 10 mujeres en un penal femenil

Tras presentarse en el festival de Morelia, en Michoacán, el documental formará parte de DocsMX, con funciones los días 26 y 27 de octubre
Tras presentarse en el festival de Morelia, en Michoacán, el documental formará parte de DocsMX, con funciones los días 26 y 27 de octubreFoto: Salomón Ramírez | Excélsior

Lo que empezó como un proyecto de archivo videográfico sobre un taller de teatro en el penal de Neza-Bordo del Estado de México, terminó por convertirse en un documental sobre las vidas de 10 mujeres privadas de su libertad, cuyo estreno será el próximo 20 de octubre en el Festival Internacional de Cine de Morelia.

“Anti-Princesas”, documental de Alejandro de Icaza, registró por ocho meses en 2022 más que ensayos de una puesta en escena de mujeres que se inscribieron a un taller, como parte de programa de reinserción social, a cargo de la organización La Cana e impartido por dos maestras argentinas.

Éste reveló que detrás de bambalinas había 10 historias de mujeres víctimas de un sistema judicial que criminaliza la pobreza y abusa de la prisión preventiva justificada.

Nunca hubo un guion. Fuimos descubriendo una situación que valía la pena documentar”, dijo a Excélsior el cineasta después de la proyección a medios.

El documental muestra el proceso de montaje de una obra sobre una institución que forma buenas esposas, con metodologías machistas que las alumnas –o princesas, como las llaman– empiezan a cuestionar tras el feminicidio de una de ellas en un reinado dominado por el patriarcado.

Tras presentarse en el festival de Morelia, en Michoacán, el documental formará parte de DocsMX, con funciones los días 26 y 27 de octubre
Foto: Salomón Ramírez | Excélsior

La preparación, vestuarios, guiones y hasta instalación de un telón de teatro sobre una cancha de basquetbol del penal de Neza-Bordo fue coordinado por las directoras del taller, Arantxa Olivier y Lucia Ferreyra, quienes se volvieron confidentes y apoyo para las presas.

Con el paso de los días, cada una de ellas empieza a abrirse y a relatar cómo es que terminaron privadas de la libertad.

Conforme se fueron acostumbrando y ganando confianza a la cámara fui viendo que había un paralelo entre la obra de teatro y sus vidas personales. Ahí dije, aquí hay una semilla cinematográfica que vale la pena representar. Hay dos historias paralelas, una que están actuando y otra que están viviendo”, explicó Icaza.

Lo que no me esperaba es que me contaran cómo las habían detenido y por qué estaban ahí. Cuando me empezaron a contar eso se volvió evidente que era necesario hacer un trabajo que se pudiera exhibir, exponer y divulgar”, agregó.

A simple vista, “Anti-Princesas” muestra una emotiva historia sobre cómo un programa de reinserción social cambió la vida de 10 mujeres en un penal femenil. Hay mucho color, reflexiones feministas y algo de rap. Sin embargo, el documental también explora la facilidad con la que mujeres de escasos recursos terminan presas y sin sentencia por errores o negligencia durante sus juicios, si es que algunas de ellas han tenido uno.

Arantxa Oliver
Arantxa OliverFoto: Salomón Ramírez | Excélsior

Me encantaría llegar a los pasillos de Gobierno, me encantaría presentar esto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), me encantaría mostrar esto al Congreso, al Senado y si se puede a los pasillos de Presidencia. Me parece que es importante que lo sepan, que lo vean, que lo vivan de una manera humana”.

“Anti-Princesas” se divide en tres actos, empezando por el montaje de la obra, su presentación y luego las historias de las mujeres. Ese orden fue intencional, dijo el director, para que la audiencia no generara un prejuicio hacia las internas desde un principio.

Tras presentarse en el festival de Morelia, en Michoacán, el documental formará parte de DocsMX, con funciones los días 26 y 27 de octubre.

Voltear a ver el sistema de justicia

Los casos de las 10 mujeres que participaron en el documental varían desde sentencias simples por robo, hasta supuestos delitos por delincuencia organizada. Sin embargo, todos coinciden en al menos dos cosas: las mujeres privadas de su libertad fueron detenidas de manera irregular y con falta de pruebas o fueron víctimas de la influencia de los crímenes cometidos por sus parejas.

Lucia Ferreyra, participo en la realización
Lucia FerreyraFoto: Salomón Ramírez | Excélsior

“Fue absolutamente coincidencia. O sea, las mujeres se inscribieron al taller voluntariamente y ya con las mujeres inscritas al taller fue que se hizo el guion de la obra y se planeó la idea”, dijo Mercedes Becker, co-directora y fundadora de La Cana, quien consideró que “Anti-Princesas” es una invitación a “voltear a ver nuestro sistema judicial”.

Un caso en específico mostrado en el documental resalta la frustración de una mujer que declara ser inocente y contar con 18 años privada de su libertad sin sentencia, algo que ocurre muy frecuentemente en el sistema judicial mexicano, según la abogada Raquel Aguirre, también co-directora de La Cana.

Estar 18 años sin una sentencia es poco creíble, pero es una realidad de lo que viven las mujeres en la cárcel”, aseguró.

el director Alejandro De Icaza,del documental Anti-Princesas
El director del documental Anti-Princesa,  Alejandro De Icaza,sFoto: Salomón Ramírez | Excélsior

Estas 10 historias que se retratan en el documental son una porción muy chiquita de la realidad de las mujeres privadas de la libertad. Hay un abuso completo de la prisión preventiva, ya sea oficiosa o justificada. Sin duda, no es la solución. Estamos hablando de la vida de mujeres que se debieron de haber estudiado sus contextos, que se tuvo que haber juzgado con perspectiva de género”, agregó.

Según Becker, los datos sobre el sistema penitenciario femenil hablan por sí solos sobre la situación de las mujeres privadas de su libertad viven dentro de cárceles. Por ejemplo, ocho de cada 10 de ellas viven en situación de abandono, cerca del 40 por ciento de mujeres en la cárcel no cuentan con una sentencia; 80 por ciento de ellas son madres y hasta el sustento de sus casas.

El taller de teatro que coordina La Cana lleva cinco años en Neza-Bordo y en enero se presentará una tercera función, con una expectativa de asistencia superior a las 600 personas que acudieron a la segunda. La primera, la que aparece en el documental, contó con la asistencia de algunas internas y familiares de las actrices.

Este 2026 también inició un taller de teatro en Neza-Sur, como parte de sus planes de abrir más talleres de esta índole en centros de readaptación social y reclusorios. La Cana imparte otros 50 talleres y capacitaciones al año en penales de todo el país.