Las batallas por el agua en la CDMX; historia del suministro

Inundaciones, hundimientos y sequía se sortean hasta nuestros días; autoridades trabajan para distribuir equitativamente el líquido

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El agua está ligada íntimamente a la historia de la Ciudad de México, como Excélsior ha documentado en sus páginas desde hace 106 años.

Las obras para el suministro de agua potable para el abasto de la población y la necesidad de una red de drenaje para evitar inundaciones dejaron marca en cada etapa de la capital mexicana.

Tenochtitlan se fundó en 1325 sobre una zona lacustre en donde los primeros pobladores encontraron beneficios y dificultades respecto al agua y desde la época colonial se ordenó la construcción del acueducto para transportar agua desde Chapultepec hasta la capital de la Nueva España.

Fue en 1555 cuando ocurrió una gran inundación de la capital de la Nueva España, por lo que los conquistadores rehabilitaron el Albarradón de Nezahualcóyotl, que ellos habían destruido.

Con el paso de los años, las inundaciones eran recurrentes y en 1925, cuando El Periódico de la Vida Nacional tenía siete años, se detectó el primer hundimiento de 50 centímetros en la ciudad, debido a la extracción de agua mediante pozos.

Para 1929 se inició la construcción de la presa en Tecamachalco, que forma parte de los 16 vasos reguladores de la capital. Y en 1940 se decretó una prohibición para perforar nuevos pozos en zonas lacustres, luego de que en 1936 se dieran a conocer los resultados de estudios de la relación entre extracción y hundimientos.

En 1933 se creó la Dirección General de Agua y Saneamiento que es la predecesora del Sistema de aguas de la Ciudad de México (Sacmex) y que tiene el objetivo de suministrar y distribuir los servicios de agua potable y drenaje a los habitantes de la Ciudad de México.

Fue en 1938 cuando se determinó que el cobro de agua se calcularía por medio de medidores y ese mismo año inició la construcción de un nuevo túnel de Tequixquiac.

Debido al entubamiento de ríos, el canal de La Viga se fue secando hasta convertirse en una ciénega insalubre; en 1941 fue rellenado y para 1957 se pavimentó dando paso a la calzada de La Viga.

En 1942 se iniciaron las labores de captación de agua de los manantiales del río Lerma, en el Valle de Toluca, y en 1951 se inauguró el Sistema Lerma, primer abastecedor de agua para la Ciudad de México. Para 1956 se construyó la primera planta de tratamiento de aguas residuales en Chapultepec.

Y en 1958 inició la construcción de más plantas en Xochimilco, Magdalena Mixhiuca y San Juan de Aragón.

En 1967 inició la construcción del drenaje profundo que tenía el objetivo de evadir los hundimientos de la capital. Y fue en 1976 cuando inició la construcción del Sistema Cutzamala y seis años después se inauguró la primera etapa.

Los efectos del cambio climático han provocado que las lluvias sean intensas, rápidas, pero concentradas en zonas pequeñas, lo que genera que las grandes cantidades de agua se acumulen en espacios limitados

Para ello, en 2003 entró en operación el Sacmex e inició la sustitución de mil 482 kilómetros de tuberías. En 2007 se crea la Unidad Tormenta. Y en 2008 inició la construcción del Túnel Emisor Oriente que forma parte del drenaje profundo, que concluyó en 2019.

El gobierno de la Ciudad de México actualmente impulsa proyectos para maximizar la producción de agua, distribuir equitativamente el líquido y usarlo con moderación, además de renovar la infraestructura de drenaje e instalar humedales que son sistemas naturales de tratamiento de agua.

El proyecto de Sectorización y Macromedición con sistemas digitales es una de las apuestas para gestionar, distribuir y atacar con eficiencia el desperdicio y las fugas de agua potable.