Orgullo Mexicano: Gilberto Ortiz, mejor sastre del mundo

A los doce años llegó descalzo a la Ciudad de México. Hoy es el mejor sastre del mundo, ha vestido desde celebridades hasta presidentes

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A los doce años llegó descalzo a la Ciudad de México. Hoy es el mejor sastre del mundo, ha vestido desde celebridades hasta presidentes. Foto Especial
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CIUDAD DE MÉXICO

Llegó descalzo a la CDMX, hoy este oaxaqueño es el mejor sastre del mundo. Gilberto Ortiz es #ElRifadoDelDía, por @soydianajmz pic.twitter.com/aSRjthOtNG

— imagenzea (@imagenZea) 14 de septiembre de 2017

Originario de Oaxaca. A los doce años llegó descalzo a la Ciudad de México. Hoy es el mejor sastre del mundo, ha vestido desde celebridades hasta presidentes y se codea con el sastre personal de la reina Elizabeth II de Inglaterra.

Es Gilberto Ortiz. Cuenta que bajando del autobús en San Lázaro caminó hasta el Zócalo. En las calles aledañas a Palacio Nacional encontró los talleres de sastrería y joyería.

“Me corrían porque daba mal aspecto, descalzo y con mi bolsita, muchas veces me llegaron a escupir. Me corrían de un lado y me iba a otro”, recuerda.

En uno de esos locales vio algo que cambió su vida.

“Vi a un señor muy alto, barbado, de ojos azules y con una personalidad que me espanté. Estaba bien vestido, cortando, trazando… Me le quedé viendo, estaba yo tan concentrado que empecé a soñar, me imaginé que era yo”, relata mientras la emoción del recuerdo se refleja en sus ojos.

El maestro era José Schroeder, un sastre alemán que radicaba en México. Schroeder lo invitó a pasar y al poco tiempo le ofreció trabajo de asistente. Gilberto empezó limpiando el taller, lavando los baños y haciendo recados, pero pronto se ganó el puesto aprendiz de sastre. 

Con Schroeder vistió a personalidades como María Félix. Gilberto recuerda que la Doña no se dejaba tomar medidas más que por diseñadores franceses, pero él la convenció y pronto ella le agarró un cariño especial, tanto que también fue el sastre del Enrique Álvarez Félix, hijo de la actriz.

A lo largo de los años Gilberto ha vestido hasta presidentes de México, aunque se reserva los nombres pues asegura que “todo con mis clientes es confidencial”.

En el 2010, la marca de telas inglesa Scabal hizo un concurso de sastrería. Participaron sastres de 52 países, de México 11 sastres.

No hubo un ganador, sino tres. Gilberto Ortiz, Richard Anderson el sastre personal de la reina Elizabeth de Inglaterra, y un sastre italiano.

“Un 4 de abril de 2011 veo un correo de Inglaterra donde me declaraban uno de los tres mejores sastres del mundo. Ya mero me da un infarto, me dio una locura de felicidad”, recuerda entre risas.

Lo invitaron a recibir el premio en Londres, a Savile Row la calle de la sastrería exclusiva inglesa. Ahí conoció a Richard Anderson y platicaron sobre el problema que hay a nivel mundial en la sastrería.

“Le platiqué que tenía yo un proyecto para enseñar sastrería. Le dejé el proyecto por escrito. Él se lo enseñó a la reina y sí lo hicieron. Ya salieron los primeros chavos de saqueros, pantaloneros y otros compostureros”, dice orgulloso.

Hoy Gilberto transmite a sus hijos el arte de la sastrería con la excelencia que le caracteriza.

“Me gusta practicar la perfección. Mi papá me metió la idea de que tenía que ser el mejor, eso nunca se me va a olvidar. Todas las cosas que hago soy muy exigente conmigo mismo, me gusta la perfección”, concluye. 

*bb