“Además de ser mi hija, es mi amiga”, fortalecen vínculo
Hace 15 años, sin esperarlo, Erik se convirtió en padre; después su esposa lo dejó
CIUDAD DE MÉXICO.
A los 18 años se convirtió en padre, no lo esperaba, pero lo afrontó.
Menos horas de sueño para poder estudiar y trabajar, pero por una familia, bien valía la pena.
La ilusión duró poco, la madre de la pequeña decidió tomar su camino, sin compañía.
Así comenzó la aventura para Erik y Kennia Madrigal, quien hace 15 años llegó a este mundo un 16 de junio, justo el Día del Padre.
Fueron meses muy complicados en los que, con la ayuda de su mamá y de su abuela, Erik salía a laborar y tras una jornada extensa llegaba a casa para atender a su hija.
“Ha sido una experiencia bastante extrema, pero muy agradable, porque es tener de cierta forma una amiga que me va ayudando a madurar y me va enseñando muchas cosas en el camino también”, comentó Erik a Excélsior
Kennia menciona que el vínculo con su padre es muy fuerte y lejos de lo que pudiera pensarse, ella considera que es hasta interesante platicar con él de las llamadas “cosas de mujeres”. Sus consejos masculinos le ayudan a ver los problemas y la vida de otra manera.
“En parte, no influye que él sea hombre y yo mujer, al contrario: es más divertido porque así podemos hablar de muchísimas cosas y nos entendemos, entonces no hay problema. Desde chica he vivido con él y ha sido difícil en algunas ocasiones, yo supongo que como en todas las familias, pero en otras ha sido muy divertido”, señaló.
El reto de ser papá soltero está prácticamente superado, no solamente para Erik, quien todas las mañanas lleva a su hija a la secundaria, pasa por ella a la salida del colegio, comen juntos y le ayuda diariamente en sus tareas.
“Para todos no tener la figura materna es difícil, pero lo ha canalizado bien. Es una niña a la que le gusta el estudio, la fotografía; escribir, le gusta leer y eso le ha facilitado asimilar la situación”, dijo Erik Madrigal.
Como ellos, miles son las familias en México en donde la madre, por ausencia voluntaria o por muerte, no está presente.
Los padres son los que asumen toda la responsabilidad.
Lavan, planchan, preparan la comida y velan por el bienestar de su familia, acciones que en pocas ocasiones les son reconocidas.
Ante ello, los especialistas coinciden en señalar que es necesario diseñar programas de apoyo integral, con políticas públicas enfocadas a combatir los problemas que los padres solteros pueden enfrentar en lo social, laboral y de salud, a fin de que ellos y sus hijos tengan una mejor calidad de vida.
Hombres destinan 23 horas a hijos; mujeres, 42
En la Ciudad de México las mujeres dedican 42 horas en promedio a la semana al cuidado de menores, personas enfermas, con discapacidad y adultas mayores; mientras que los hombres asignan 23.4 horas, lo que equivale a la mitad del tiempo que ellas brindan, lo que revela que se debe trabajar en la transformación de los roles familiares y las relaciones en los hogares.
En el marco de la conmemoración del Día del Padre, el Instituto de las Mujeres capitalino hizo un llamado a ejercer paternidades basadas en respeto, responsabilidad y participación igualitaria en el cuidado y crianza de los hijos.
La dependencia aseguró que esta administración promueve alternativas sociales que fomentan la igualdad de género, la corresponsabilidad en el cuidado y la conciliación entre la vida laboral y familiar.