Rifado del día: Abel Cortés, creador de bioespuma a partir de semilla de tamarindo

El maestro en Ciencia e Ingeniería de la UNAM creo una espuma capaz de degradarse en tres meses y que evita el uso de unicel

thumb
Ver galería
thumb
Ver galería
thumb
Ver galería
thumb
Ver galería

CIUDAD DE MÉXICO

Los productos de unicel se han vuelto parte de la vida diaria, sin embargo, son una gran fuente de contaminación.  Ante la necesidad ambiental de sustituir este material, Abel Cortés, maestro en Ciencia e Ingeniería de Materiales de la UNAM, desarrolló una espuma biodegradable a partir de la semilla del tamarindo.

El unicel puede tardar décadas en degradarse y como tal es un contaminante para el suelo y el agua, con esta espuma el tiempo de degradación tarda alrededor de tres meses y al degradarse evita este tipo de contaminación”, explica.

Abel comenta que una de las ventajas de la bioespuma, que desarrolló en el Instituto de Materiales de la UNAM, es que México es un gran productor de tamarindo, produce 39 mil toneladas de tamarindo al año según datos de la UNAM y una tercera parte son semillas que se desechan.

Ahí viene el potencial de usarlo, usar un producto que en México consideramos como un desecho para poder sustituir algo que nos está contaminando”, comenta.

Desde vasos y platos desechables hasta empaques de aparatos electrodomésticos o cajas para el transporte de vacunas podrían aprovechar la bioespuma que en este momento se encuentra en fase de desarrollo, Abel busca mejorar su obtención, optimizarla y escalarla a nivel industrial para su aplicación.

Abel explica que el área de los biopolímeros, a la que pertenece el desarrollo de esta espuma, es un área que todavía está en aprendizaje en México y en la que hay muchas áreas de oportunidad gracias a la abundancia de recursos naturales.

Podemos hacer grandes cosas con pequeños cambios, como mexicano tienes la idea de que el tamarindo se usa para ciertos alimentos, dulces, bebidas, etc, pero de ahí que pueda utilizarse para sustituir un polímero como el unicel es difícil creerlo”, indica.

Paralelo a su investigación, actualmente Abel es maestro de química en preparatoria y universidad y hace hincapié en la capacidad de México en la ciencia. Explica que el desarrollo de la bioespuma lo hizo guiado por el doctor Alfredo Maciel y las profesoras Alicia del Real y Daniela Wallander, maestras en Ciencias, todos científicos mexicanos que como él buscan contribuir al desarrollo de nuestro país.

Como mexicano me gustaría dejar huella con mi trabajo, que sirvió para cambiar un poco mentalidad y contribuir con ese granito de arena para poder seguir construyendo un mejor país en todos los sentidos”, concluye.

NO LO OLVIDES

Si quieres ver más historias del Rifado del Día, no te pierdas Imagen Noticias con Francisco Zea, por el canal 3, de lunes a viernes a las 6 AM.

sarr