Brigadas mixtas barren la ciudad por las noches
Un ejército de empleados de limpia de la Secretaría de Obras del DF, son distribuidos, diariamente, en vias primarias, de 22:00 a 05:00 horas
CIUDAD DE MÉXICO, 25 de julio.- Griselda Pérez Cortés no sabía barrer en su primer día de trabajo. Compañeras y compañeros le recomendaron diversas técnicas y mañas para poder desplazar esa escoba de vara que se usa en labores de limpieza urbana.
Ella tuvo que encontrar su propio estilo. Ese día no hubo mayor problema, sino hasta el segundo, cuando le salieron ampollas en sus manos; también supo el valor de dormir por las noches.
Tiene 18 años de edad y seis meses trabajando todas las noches con un overol amarillo y un chaleco color naranja con reflejantes. En este tiempo, en cada jornada al lado de sus compañeras, ha adquirido experiencia de vida.
Mientras comienza su turno, sobre el Viaducto con dirección al poniente, a la altura de Cuauhtémoc, Griselda platica que ya se ha desempeñado como empleada doméstica, en un taller de costura, otro de herrería y ahora por las noches barre las calles. Estudia durante el día y tiene decidido que hará carrera en la Policía Federal.
Primero mejor trabajo, estudio, ya que tenga mi estudio y mi carrera, vendrán los hijos. Ya tengo definido qué quiero ser: Federal, Policía Federal… No sé, pero eso me llama la atención, mucho”, explica mientras su brigada camina y una barredora mecánica encabeza los trabajos.
Esta joven forma parte de ese ejército de empleados de barrido y limpia de la Secretaría de Obras del DF, que distribuidos en 252 brigadas recogen 720 toneladas de basura que se generan en las calles de la ciudad, además de que realizan parte de la limpieza integral de los mil 116 kilómetros de red vial primaria.
Estos trabajos en los que participan 75 por ciento de hombres, se realizan por la noche, en un horario de las 22:00 a las 05:00 horas.
A la luz del farol
Es casi la media noche, y Édgar Tüngui, secretario de Obras y Servicios del DF (Sobse) aparece para supervisar los trabajos de la brigada de limpia de la Dirección General de Servicios Urbanos. Asegura que todas las noches se barre la red primaria, como ejes viales y avenidas
Todas las noches tenemos tareas de limpieza, nuestra función es que toda la red vial primaria esté limpia; por eso, de lunes a domingo, siempre hay gente trabajando y vamos rotando las vialidades de tal forma que por lo menos una vez a la semana, les toque a todas las vialidades hacerles barridos”, menciona Tüngui.
Los trabajos de limpieza que realizan los brigadistas consisten en barrido manual, quitar papeleo del área verde, recolección de desechos, tiraderos clandestinos y objetos mayores, retiro de propaganda comercial colgada y/o pegada, lavado de mobiliario urbano y pasos vehiculares y peatonales.
Como parte de la estrategia de aprovechamiento de residuos sólidos que implementa la Ciudad de México, expone el funcionario, la Sobse reutiliza parte de la basura orgánica como ramas, troncos y residuos de poda para llenar camellones, tréboles, plazoletas y jardines con mulch orgánico, el cual contribuye con el medio ambiente y mejora la imagen urbana de la metrópoli.
Señala que la basura que se recolecta es separada en orgánica e inorgánica y una vez clasificada es llevada a las estaciones de transferencia.
El funcionario detalla que en esta brigada tienen dos tipos de barrido: manual, el que se hace con escoba , y el mecánico a través de barredoras mecánicas.
Asegura que ambos son necesarios, el primero se hace para retirar la yerba que crece en las guarniciones de las banquetas y el mecánico a través de un riego para no levantar polvo y al mismo tiempo van aspirando los desechos.
La fuerza laboral logra una cobertura diaria de barrido de 80 por ciento de las 125 vialidades primarias, 35 de ejes viales y los nueve accesos controlados.
Faltan 25 minutos para la una de la mañana y el Viaducto en sus carriles centrales es reabierto después del barrido realizado. Los brigadistas van caminando y observando a sus espaldas, su mayor temor, no es la inseguridad, sino los accidentes.
A pesar de su uniforme, de los trafitambos que mantienen cerrada esa vía rápida y de que los camiones van dando espacio para que puedan llevar a cabo su labor, hay conductores que libran todos los obstáculos y llegan a embestirlos.
Concepción Rosales, una de las trabajadoras que se afana en su tarea con la pesada escoba, dice que la necesidad le quita los temores:
Ahora sí que lo que venga, tenemos necesidad de trabajar y, pues, ni modo, tenemos que hacerlo, no hay otra…”, dice mientras se despide risueña dando órdenes a sus compañeras para que no dejen ningún rincón sin limpiar.
Rarezas tiradas: Muertos, perros y dinero
Durante su jornada, las brigadas de limpia nocturnallegan a encontrar rarezas como perros muertos y también cadáveres cercenados que son metidos en bolsas de plástico y los dejan en camellones o puentes, relata Concepción Rosales, quien lleva ocho años barriendo las avenidas del DF.
Hay veces que hasta personas muertas nos hemos encontrado, las dejan embolsadas, imagínese , haga de cuenta que nosotros levantamos las cosas en un tiradero clandestino o un bulto raro arriba de un puente, pero la verdad si está muy pesado y está lleno de sangre… Llamamos a la policía”, relata a Excélsior.
Al final, si se trata de un perro, son los trabajadores de limpia quienes deben sepultarlo, porque de lo contrario, en el camión de los desechos, se vuelve insoportable el olor.
Pero no todo son calamidades sobre el asfalto, también hay días de suerte, y en las guarniciones de las banquetas llegan a encontrar billetes de 20, 50, o 200 pesos; cuando es más cantidad quien lo encuentra trata de compartirlo con todo el grupo.
Aunque a veces también localizan carteras, monederos con documentos, llenos de identificaciones, pero sin efectivo.
Concepción comenta que dudan en devolverlas porque en ocasiones las involucran si fueron robados; por eso, todo se va a la basura.
Nos hemos encontrado carteras con sus credenciales de elector, de manejo y todo eso, muchas veces yo sé que esas pertenencias son muy necesarias para uno, y la verdad luego queremos llamar a las personas, pero da la casualidad de que ya no lo hemos hecho, porque nos ha pasado que reportamos lo que encontramos, y nos acusan que soy cómplice de la persona que cometió el delito”, reflexiona .
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