¿Qué pasó ahí?... El largo camino de la Piedra del Sol

Conocido comúnmente como el Calendario Azteca, ha experimentado siete movimientos hasta llegar a su actual lugar de resguardo en el Museo Nacional de Antropología e Historia

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¿Qué pasó ahí?... El largo camino de la Piedra del Sol
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Montada en una plataforma especial para evitar que se rompa, la Piedra del Sol inició su viaje al nuevo edifico del Museo Nacional de Antropología en el Bosque de Chapultepec. Foto: Archivo Histórico Excélsior (27 de junio de 1964)
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Piedra del Sol, mejor conocida como Calendario Azteca cuando se transportó del Museo de Moneda al Museo Nacional de Antropología. Foto: Archivo Histórico Excélsior
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Piedra del Sol, imponente testimonio del grado de desarrollo intelectual de los habitantes prehispánicos de México, llevado al Museo Nacional de Antropología en un remolque que pasa por Reforma, frente a la estatua del último emperador Azteca: Cuauhtémoc. Foto: Archivo Histórico Excélsior (27 de junio de 64)
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Foto: Archivo Histórico Excélsior (19 de marzo de 1983)
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Piedra del Sol en su camino al Museo Nacional de Antropologia. Foto: Archivo Histórico Excélsior
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Piedra del Sol. Foto: Archivo Histórico Excélsior (19 de marzo de 1983)
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Foto: Archivo Histórico Excélsior (19 de marzo de 1983)
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Piedra del Sol en el Museo Nacional de Antropología. Foto: Archivo Histórico Excélsior (23 de diciembre de 1965)
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CIUDAD DE MÉXICO, 25 de julio.- La Piedra del Sol es una plataforma circular de basalto con inscripciones alusivas a la cosmogonía mexica y los cultos solares. Es común e incorrectamente llamada Calendario Azteca.

Ubicación

Desde su creación ha experimentado siete movimientos hasta llegar a su actual lugar de resguardo en la sala Mexica del Museo Nacional de Antropología e Historia, localizado en Avenida Paseo de la Reforma y calzada Gandhi sin número, colonia Chapultepec Polanco.

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Características

La roca que da origen al monolito se remonta en el año cero, cuando fue arrojada en forma de lava por el volcán Xitle, al sur de la Cuenca de México, probablemente de San Ángel o de Xochimilco.

Fue labrada durante la época de esplendor de los mexicas, alrededor de 1512 y las imágenes en su superficie se refieren a la cosmovisión de ese pueblo.

Tiene un peso de 24.5 toneladas y un diámetro de 3.6 metros.

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El recorrido

La Piedra fue llevada por el tlatoani Axayácatl al centro ceremonial de la Gran Tenochtitlán con técnicas y herramientas de las que no se tiene noticias actualmente.

El monolito fue desmontado tras la caída de Tenochtitlán y fue abandonado y redescubierto el 17 de diciembre de 1790.

Estuvo recargada en la pared norte de la Catedral Metropolitana, y fue llevada en 1885 a la Sala de Monolitos del Museo Nacional, en la calle Moneda.

El 25 de junio de 1964, se inició el traslado de la Piedra del Sol, al nuevo Museo Nacional de Antropología e Historia.

Para ello se creó una plataforma especial con 16 neumáticos remolcada por un camión con 290 caballos de potencia. El monolito se colocó sobre una estructura de acero y concreto de seis metros de largo, 1.20 metros de ancho y 1.20 metros de profundidad. Los preparativos estuvieron a cargo del ingeniero Asunción Escobar Estrada, y de un equipo de  21 personas.

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La operación para colocar el monolito en la plataforma requirió de seis diferenciales (juego de cadenas y engranes) de 10 toneladas cada uno. La hora para el traslado estaba marcada para las 10:00 horas.

Cuando la Piedra del Sol inició su nuevo éxodo hubo mariachis que llegaron para tocar “Las Golondrinas” a la piedra cósmica que salía hacia la Calle Moneda.

En una hora y 15 minutos, la Piedra del Sol salió del Centro por la calle 5 de Mayo, viró hacia Juárez, pasó frente a la Alameda, llegó junto al Caballito, se enfiló hacia el Paseo de la Reforma, tomó el Circuito Gandhi, llegó al Museo y entró directo a su nuevo emplazamiento de mármol blanco, donde ya lo esperaban los monolitos mudados en días previos.

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Descripción

Disco central: En el centro del monolito se encuentra el rostro del dios solar Tonatiuh dentro del signo "movimiento" (Ollin), con sus dos manos, cada una con una pulsera; un ojo y ceja. Además en cada mano, sus garras apresan un corazón humano, y su lengua está representada como un cuchillo de pedernal, expresando la necesidad de sacrificios para la continuidad del movimiento solar.

Las cuatro eras: Rodean la deidad central y representan los anteriores cuatro soles que antecedieron al actual Quinto Sol.

En cada una de las esquinas del signo Olin aparece el nombre de los otros cuatro soles: Nahui  Océlotl (Cuatro Jaguar), Nahui  Atl (Cuatro Agua), Nahui  Quiáhuitl (Cuatro Lluvia) y Nahui  Ehécatl (Cuatro Viento). Según la mitología nahua del Posclásico el mundo, tal y como lo conocemos actualmente, ha pasado por distintas eras de creación y destrucción. 

Puntos cardinales

Además el disco central contiene los signos de los puntos cardinales colocados entre los signos de las Eras: el Norte, Pedernal; Sur, LLuvia; Este, con Xiuhuitzolli un signo heráldico, y Oeste, con el Mono.

Primer anillo: Tonalpohualli

La siguiente corona la forman los pictogramas de los veinte días bautizados del calendario sagrado azteca, Tonalpohualli en sentido antihorario. Estos veinte días se iban combinando con trece números hasta que se formaba un año sagrado de doscientos sesenta días.

Estos son: Cipactli, Ehecatl, Calli, Cuetzpallin, Cóatl, Miquiztli, Mazatl, Tochtli, Atl, Itzcuintli, Ozomatli, Malinalli, Ácatl, Ocelotl, Cuauhtli, Cozcaquauhtli, Ollin, Tecpátl, Quiahuitl y Xochitl.

Lo forman veinte partes iguales con figuras que representan los días del mes Azteca. En la parte superior de la moneda, justo en el centro esta Xochitl (flor) que es el día 20. Los otros símbolos son: pedernal, movimiento, águila, jaguar, caña, agua, muerte, serpiente y casa.

Segundo anillo

La segunda corona contiene varias secciones cuadradas, en cada sección que contiene cinco puntos se cree estan representadas las semanas de cinco días. Hay también ocho ángulos que dividen la piedra en ocho partes, que probablemente representan los rayos solares colocados en dirección a los puntos cardinales.

Tercer anillo

En el extremo inferior de la piedra, se abren las fauces de dos Xiuhcóatl ("serpientes de fuego"), que rodean y enmarcan la piedra y llevan al dios por el firmamento, uno frente a otra. Sus cuerpos están divididos en secciones que podrían simbolizar llamas. Estas secciones podrían representar cincuenta y dos ciclos anuales: el siglo mexica consistió en 52 años (cada correspondencia entre el principio del año civil con el sagrado, de 365 y 260 días, respectivamente). Toda vez que concluía un ciclo de 52 años se celebraba la ceremonia del Fuego Nuevo.

En la parte superior del monolito, un cuadrado tallado entre las colas de las serpientes representa la fecha Matlactli Omey-Ácatl ("13-caña"). Esto se supone que corresponde a 1479, el año en el que se celebró el Fuego Nuevo durante el reinado de Axayácatl, y a la vez, el año en que este calendario fue labrado.

En el canto de la piedra, hay ocho relieves equidistantes, representando diversas constelaciones.

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Arturo Páramo

Con información del Instituto Nacional de Antropología e Historia

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