Salvan 138 mascotas víctimas de maltrato

El operativo se realizó por una denuncia ciudadana en la Fiscalía especial

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CIUDAD DE MÉXICO, 30 de noviembre.- La Fiscalía Desconcentrada en Investigación de Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal realizó un operativo la noche del jueves para rescatar a 138 animales domésticos los cuales vivían en condiciones deplorables en una casa ubicada en la colonia Santa María la Ribera, donde vive la señora Olga Andrade.

Fue gracias a denuncias de vecinos que se conoció de la presencia de decenas de perros que vivían hacinados y en condiciones deplorables. Una vez que se tomó conocimiento de las denuncias y quejas ciudadanas en el sentido de exceso de ruido y olores fétidos, el Ministerio Público solicitó orden de cateo a un Juez Penal del Reclusorio Sur, misma que fue obsequiada.

Sin embargo, el abogado de la señora Olga Andrade aseguró que solicitó un amparo a favor de su clienta al considerar que fue llevada a declarar ante el MP de manera irregular.

Explicó que aunque había una orden de cateo su clienta sólo debió ser acreedora a un sanción administrativa. Autoridades judiciales no han confirmado si el amparo fue concedido.

Aproximadamente a las 23:00 horas del jueves 28, agentes ministeriales, policías de investigación, peritos veterinarios,  elementos operativos y médicos de la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Pública del DF llegaron al domicilio marcado con el número 66 de la calle Enrique González Martínez.

Fueron recibidos por dos mujeres, una de ellas identificada como Olga Andrade, de 83 años, quienes les aseguraron que los animales estaban en buenas condiciones de salud. Cuando el personal de la PGJDF y de la SSPDF ingresó a la casa el problema se hizo evidente.

En el domicilio, compuesto por planta baja y dos pisos, deambulaban libremente algunos de los 130 perros y ocho gatos. Otros animales, debido a su agresividad eran mantenidos en jaulas metálicas muy estrechas que obstruían su libre desarrollo.

El olor era insoportable, advirtió el personal que acudió al inmueble. Detallaron que en la azotea de la casa fueron encontrados ocho cachorros en condiciones paupérrimas. El suelo estaba lleno de heces y orines y estaba infestado por ratas, cucarachas y moscas. Además se recuperaron los cadáveres de dos gatos y un perro de raza rotweiller sin patas los cuales fueron llevados ante el veterinario.

En la calle fueron encontrados varios letreros de perros perdidos y los vecinos aseguraron que la mujer los metía a su casa cuando se salían a la calle. Un cartel advertía la pérdida de Bamby un perro Chihuahua. Excélsior trató de comunicarse con el dueño, pero el teléfono que dejó en el cartel no funciona.

Olga Andrade entregó a cada uno de los perros y les dio un beso. Vecinos aseguraron que la mujer era muy agresiva y en varias ocasiones les aventó heces cuando le reclamaron por los malos tratos hacia los perros. Aseguran que nombró a sus perros con los nombres de sus vecinos.

Experto afirma que es una patología

La compasión hacia los animales y un trastorno obsesivo compulsivo, son las razones por las cuales los acumuladores de mascotas pierden la perspectiva de la realidad.

Manuel González Oscoy, investigador de la Facultad de Sicología de la UNAM, consideró que el caso de la mujer que mantuvo a 138 perros y gatos hacinados en su casa en la colonia Santa María la Ribera, no debe ser juzgado, sino atendida con sicoterapia.

“Las personas consideradas acumuladores de animales padecen un trastorno obsesivo compulsivo, no está haciendo algo malo, muy probablemente la mujer tenía motivos que no son socialmente válidos”, sostuvo González Oscoy.

El investigador Manuel González Oscoy explicó que los acumuladores tienden a mantener pocas relaciones sociales bajo el argumento de la responsabilidad del cuidado de sus mascotas, así como tendencia a la soledad.

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