Se apoderan 'cuidadores' de perros del Parque México
Supuestos entrenadores usan algunas áreas para adiestrar y pasear a los animales; operan todo el día con permiso de la delegación Cuauhtémoc; negocio de unos cuantos que no paga impuestos
CIUDAD DE MÉXICO, 13 de octubre.- El Parque México padece de una sobrepoblación de perros que, sin ser callejeros, deambulan durante el día por sus andadores y jardines.
De razas finas y de todos los tamaños los canes son llevados diariamente por supuestos entrenadores que han encontrado en el parque el lugar ideal para adiestrarlos.
Los tenemos aquí toda la mañana. Si sus dueños quieren vamos por ellos a sus domicilios y en la tarde los regresamos”, explicó Noé, uno de los entrenadores que opera un área destinada para actividades deportivas.
Para los supuestos cuidadores de los perros, utilizar el parque representa una ventaja: no pagan por el uso del espacio y necesitan un permiso sencillo de la delegación, mientras que las ganancias por su labor resultan rentables al cobrar, en promedio, 600 pesos a la semana, por tres clases de una hora.
La condición que impuso la delegación a cambio de que conviertan el parque en un salón de clases, es que mantengan limpios y en buen estado los botes especiales para depositar las heces caninas, para que más tarde se conviertan en composta.
En tanto, los que sólo se dedican a pasear a los perros por periodos de una hora, cobran hasta 80 pesos, pero depositan sus desechos en cualquier bote que encuentran a su paso.
Vecinos de la Hipódromo Condesa, colonia en la que se ubica el parque, aseguraron que el uso y abuso de este espacio de esparcimiento, ni siquiera es en beneficio de mascotas de residentes de la zona, sino que son animales que provienen de todas partes de la ciudad y los entrenadores los llevan ahí para hacer negocio sin importarles el daño que ocasionan a las áreas verdes.
“Por aquí hay muchos perros, el problema es que también la gente que hace negocio con ellos. Desde la mañana hay supuestas escuelas para perros que la delegación les dio autorización para trabajar en una zona del parque y tienen a 80 o 90 perros echados en la zona del parque. Muchos de ellos no son ni siquiera de la zona, los traen en camionetas”, afirma Patricia Muñoz, vecina de la colonia.
A las escuelas improvisadas de obediencia canina se suman las visitas de gente que no vive en la Hipódromo Condesa y que cada fin de semana lleva a sus animales al parque, sin responsabilizarse por los desmanes que hagan y mucho menos apoyan en la limpieza del espacio, que queda sucio para quienes sí viven cerca del Parque México.
A esto se añade el deficiente mantenimiento y limpia del parque; los botes exclusivos para las heces lucen al tope de su
capacidad.
“Los vecinos no somos los inconscientes. La mayoría de la gente que vivimos en la colonia y sacamos a los perros traemos la bolsa para recoger las heces y ponerla en el bote. Los residentes no somos los culpables de la sobrepoblación de perros”, señaló la señora Muñoz.
La autoridad delegacional reconoce el exceso de animales que pasean por el parque y los inconvenientes que esto causa, pero basados en la ley de Cultura Cívica sólo pueden informar y concientizar a los dueños de mascotas a evitar que éstas generen problemas, más no prohibir su presencia en el parque.
“Es un espacio público y no podemos limitar o restringir el paso; lo que podemos es concientizar, orientar e informar a la población sobre la Ley de Cultura Cívica. El 90 por ciento de la gente que va al Parque México tiene claro que debe llevar su bolsa para recoger las heces. Hay que trabajar con los olvidadizos”, apuntó Joel Tovar Velasco, director de Gestión Ambiental en la delegación Cuauhtémoc.
El notable incremento de animales en el Parque México se ha acompañado con la aparición de comercios dedicados a la venta de productos para mascotas, clínicas veterinarias y otras de servicio estético canino.
“Hay mucho negocio alrededor de los perros y eso es lo que los ha perjudicado. Los fines de semana es imposible caminar por el parque”, indicó la vecina de la Hipódromo Condesa.
Aunque el exceso de perros ha deteriorado la imagen del parque, serios problemas como la venta y consumo de drogas, la inseguridad, la presencia de indigentes y la falta de mantenimiento, también afectan las condiciones del lugar.
Promueven protección
La administración de la Cuauhtémoc pondrá en marcha una campaña para alertar a los visitantes del Parque México sobre los riesgos que corre su propia mascota si la pasean sin correa, si defeca en cualquier espacio o se mete al pequeño lago con los patos, buscando que así se reduzcan las malas conductas y se mantenga en buenas condiciones el espacio verde.
“Queremos informar a la gente que es muy bueno traer al perro con correa, que vean el lado positivo de hacerlo porque disminuye el riesgo de robo, que lamentablemente ocurre; que no se metan a las fuentes para que no haya contagio de alguna enfermedad, y también para que se eviten accidentes, en especial ante una reacción agresiva”, comentó Joel Tovar, director de Gestión Ambiental.
También se colocarán sobre los 19 botes exclusivos para el depósito de heces caninas, ubicados en el Parque México y el Parque España, carteles que indican el uso correcto y la gente los deje de usar como basureros.
Con el título de “No soy un basurero, soy un compostero”, el cartel pretende reiterar a los dueños de las mascotas la forma correcta para la disposición de las heces, las cuales no deberán estar en bolsas de plástico ni revolver con otro tipo de basura.
En tanto, continuará la vigilancia de elementos de la policía cívica, quienes tienen la facultad de arrestar a los ciudadanos que no levanten las heces de sus mascotas durante su paseo en el parque.
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