No todo lo que brilla es oro
Toluca queda como único aspirante a coronarse dignamente con un rendimiento aceptable a lo largo de la fase regular y final. Para evitar que Santos, León y Pachuca no se conviertan en el peor campeón de la historia, los guerreros o esmeraldas necesitan ganar tres ...
Toluca queda como único aspirante a coronarse dignamente con un rendimiento aceptable a lo largo de la fase regular y final. Para evitar que Santos, León y Pachuca no se conviertan en el peor campeón de la historia, los guerreros o esmeraldas necesitan ganar tres partidos y empatar otro en semifinales y la gran final para culminar al menos con el 55 por ciento de productividad, mientras que los tuzos, aun ganando los cuatro, terminarían con 53 por ciento de eficacia y se estaría empatando a sí mismo.
Los peores campeones por porcentaje de efectividad los encabezan América, Toluca y la Universidad de México con 55 por ciento en el Verano 2002, Apertura 2008 y Clausura 2009, respectivamente. Le sigue Necaxa con 54 en el último campeonato largo 1995-96 y el peor de todas las épocas le corresponde al Pachuca con 53 en el Invierno de 1999. Dicho porcentaje de eficacia se obtiene sumando los partidos, victorias, empates y derrotas de la fase regular más la liguilla.
Ignacio Trelles clasificó cinco veces a Cruz Azul a la fase final, dirigió 34 partidos, participó en tres finales y logró el bicampeonato en los torneos 1978-79 y 1979-80, mientras que Luis Fernando Tena llegó a ocho participaciones con la Máquina celeste en liguilla, 36 encuentros, dos finales y únicamente el título del Invierno 97. La diferencia entre ambas épocas está en la capacidad, talento y mentalidad. El futuro del cuadro celeste no sufrirá modificaciones si no cambian totalmente al plantel, directivos y, sobre todo, dejar de apostar con entrenadores probados cuya aptitud tiene un límite.
En el América demostraron que un técnico campeón no es garantía ni solución. Antonio Mohamed es uno de tantos entrenadores que en el futbol mexicano de repente se encuentran con un título, son reconocidos, alabados y sobrevaluados, pero la mayoría de ellos bajan su porcentaje de efectividad casi de manera inmediata. Luis Fernando Tena y su medalla de oro es otra prueba contundente. Primero, esa presea se les convirtió en chocolate cuando la selección estuvo a punto de quedar eliminada del campeonato mundial, incluso, el mismo técnico fue derrotado por Estados Unidos en la eliminatoria, en Columbus y por idéntico marcador como les sucedió a Enrique Meza, Javier Aguirre y Ricardo La Volpe.
El Flaco tiene todo el crédito y merecimiento por haber conquistado el metal en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, pero también carga en su espalda la peor participación del Tricolor mayor en la Copa América, tanto uno como otro torneo no fueron parejos. Si bien asistió a Argentina con un equipo menor de 22 años, hay que recordar que las selecciones europeas y sudamericanas no tienen representativos Sub 23, faltando dos meses para el evento, nombran a un técnico y forman un combinado al vapor.
La dirección deportiva de las Águilas se llevó todo el reconocimiento por la elección de Miguel Herrera como entrenador, mismo que llevó al equipo a la disputa de las dos finales de la liga durante 2013, pero esos mismos responsables nombraron a Mohamed, así que después de la palomita, registran un tache en su boleta.
