Uno más

En febrero pasado escribí una columna titulada “Sistema fallido”, en ella resaltaba los tristes casos de la Federación Mexicana de Tenis, así como de la Federación Mexicana de Natación, que, debido a pésimos manejos de sus respectivos titulares, han propiciado una ...

En febrero pasado escribí una columna titulada “Sistema fallido”, en ella resaltaba los tristes casos de la Federación Mexicana de Tenis, así como de la Federación Mexicana de Natación, que, debido a pésimos manejos de sus respectivos titulares, han propiciado una evidente falta de resultados y un abandono a los deportistas, que deben enfrentar no sólo a sus rivales en las canchas y en la alberca, también tienen al enemigo en casa.

En el caso del deporte acuático, la situación es realmente preocupante. La federación estuvo en manos de Kiril Todorov, que ha hecho un pésimo trabajo al frente, y que, como mencioné en aquella columna de hace un par de meses, junto a Ana Gabriela Guevara, intentaron chantajear a los deportistas si estos no salían públicamente a declarar su apoyo al emproblemado búlgaro, que casi un año antes fue desconocido por el organismo rector de la natación a nivel mundial. La estrategia no les funcionó y sirvió, de nueva cuenta, para demostrar la clase de persona que es Todorov, que, en su afán de conservar su puesto, envalentonado con el apoyo de Guevara, se ha negado a dar un paso al costado, llevando el caso hasta el TAS, que funge como el máximo tribunal en el deporte a nivel internacional.

La decisión del TAS llegó la semana pasada, en la que ratifica que World Aquatics tenía todas las facultades para desconocer a Todorov y también para instaurar un Comité de Estabilización, en lugar del depuesto presidente de la FMN y su grupo de colaboradores. La federación se adelantó al anuncio sobre la determinación en su contra, sacando el 31 de marzo un comunicado en el que insistía que con la decisión se estaba afectado a los deportistas y a la asociación civil; incluso señalaba que dicho fallo era un abuso, hecho sin transparencia ni legalidad por parte del organismo que rige la natación a nivel mundial, apoyado por el Tribunal Deportivo, al que llamó un árbitro entre comillas, queriendo restarle importancia a dicha institución.

Por lo visto, Todorov no piensa rendirse fácilmente, aunque para los ojos de la comunidad internacional él ya no preside la FMN; únicamente la Conade, empeñada en seguir haciendo las cosas mal, lo sigue considerando como el mandamás del deporte acuático en México. Existen varios factores por los que fue desconocido por World Aquatics como titular del organismo: en lo deportivo, fue señalado por la falsificación de tiempos para el Mundial de 2015, no cumplió con su compromiso de recibir el Mundial de 2017 (por lo que fue suspendido por la entonces FINA), por hacer un selectivo de clavados a modo para ciertos atletas, así como el suplantar a todo el staff técnico en 2019; además del serio problema legal en el que se encuentra tras ser acusado de peculado.

Todorov es uno más en la larga lista de nefastos presidentes de federación que han encontrado su coto de poder y, al parecer, su mina de oro. No es de sorprender que se aferre al cargo.

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