Bálsamo
El deporte es una gran herramienta para erradicar a probables futuros criminales. Un abrazo a Monterrey

Pablo Carrillo
La neurona
Lamentables y desconcertantes notas de terrorismo acaparan de manera lamentable los titulares. Una vez más, la desesperanza hace presa de casi toda una nación que encuentra pocos, muy pocos motivos de orgullo.
Una vez más, afortunadamente, el deporte se encarga de traer magníficas noticias hasta nuestra muy dolida nación.
Ejemplar, por donde se le vea, ha sido la actuación de la delegación mexicana que nos representó en la Universiada en Shenzhen, China, las dos semanas anteriores. Además de la laureada Paola Espinosa, que de nuevo nos ha deleitado con una medalla de oro más en su haber, se ha logrado una cifra histórica de 17 medallas para nuestro país.
Los clavados y el tae kwon do han aportado la mayor cantidad de preseas, una vez más, distinguiéndose como los dos deportes que mayores logros aportan en este tipo de competencias a nuestro país.
Incluso el golf ha aportado una medalla de bronce en la rama varonil, al quedar detrás de Japón e Italia, resultados realmente extraordinarios.
Poca relevancia se la ha brindado a tan importante logro de incrementar cuatro medallas en apenas dos años, ya que la cosecha ascendió de 13 a 17.
Por su parte, unos pequeñitos de 12 años en la Serie Mundial de Williamsport están instalados en la final internacional, en la que, una vez más, habrán de enfrentar a el difícil equipo de Japón, al que, por cierto, ya derrotaron en esta competencia.
El dramático triunfo logrado por los magníficos peloteros de la Liga del Seguro Social, en Mexicali, en extra innings el pasado miércoles, ha dado la vuelta al mundo.
La estupenda cobertura televisiva que se realiza de la emblemática Serie Mundial de Ligas Pequeñas nos ha mostrado el rostro de unos niños con vocación ganadora. Gran ejemplo del país que todos queremos.
Mientras que las familias, desde la tribuna, apoyan con todo a los peloteritos, estos muestran una gran mentalidad ganadora. Independientemente del resultado final, me queda claro que esos jovencitos son una evidente muestra de lo que esperamos de las futuras generaciones.
El deporte es un generador de buenas noticias, como los triunfos de la extraordinaria deportista regiomontana Ingrid Drexel, múltiple medallista en los recientes Mundiales Juveniles de Ciclismo.
El ánimo no debe perderse, a pesar de los hechos oprobiosos. Una vez más, el deporte es una magnífica herramienta social para erradicar a probables futuros criminales, ojalá no lo descuiden las autoridades.
Un solidario abrazo a Monterrey.