Marca de partidos oficiales en 2011
Como hace 18 años, ya se echaron a volar las campanas y el ambiente triunfalista se respira en la Federación.
2011 será recordado como uno de los más exitosos años de selecciones mexicanas, por los títulos y alcances en tres torneos, uno regional y dos mundiales, pero más allá de la percepción y análisis, está la gran cifra de 28 juegos internacionales oficiales: seis en Copa Oro, tres en Copa América, siete en el Campeonato Mundial Sub 17 y también siete en el certamen Sub 20 que está llegando a su fin en Colombia, más cinco del propio equipo juvenil en su proceso eliminatorio, y 31, si tomamos en cuenta la participación del representativo femenil en su competencia mundial de Alemania.
Esta gran actividad es sólo comparada con los 24 juegos de 1993; en aquel año, fueron seis eliminatorios rumbo a la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, seis en Copa América, cinco en Copa Oro, cuatro en el Campeonato Mundial Sub 20 y tres en la categoría Sub 17.
Como hace 18 años, ahora también ya se echaron a volar las campanas y el ambiente triunfalista se respira en la Federación y en cada club.
Pero, después de aquel inolvidable 1993, en el siguiente ciclo de 1995 solamente hubo siete partidos oficiales, todos disputados por la selección mayor: tres en la Copa Rey Fahd y cuatro en la Copa América, pues las se-
lecciones Sub 20, Sub 17 y Femenil fracasaron y no calificaron a sus respectivos campeonatos mundiales. Por ello, como en la ciencia, la repetición de resultados será el mejor parámetro para saber en realidad si ese trabajo que se está desarrollando a nivel de fuerzas básicas es el adecuado.
Prácticamente, a casi una década de que iniciara el proyecto de selecciones menores, el vaciado de listas nos arroja dos resultados contundentes a considerar: entre las se-
lecciones Sub 15 y Sub 17 hay un proceso de observación, reclutamiento, seguimiento, entrenamiento y competencia, lo mismo que entre los equipos Sub 18 y Sub 20, pero todavía no hay un verdadero eslabón entre la Sub 17 y Sub 20, que muchos consideran que existe; las convocatorias lo revelan, como lo hemos venido demostrando.
Hay que tomar en cuenta que un jugador que participa en un campeonato mundial Sub 17, lo hace con 17 años cumplidos, y en caso de pasar al siguiente nivel de la categoría Sub 20 y jugar el mundial juvenil dos años después, lo haría con 19 cumplidos, es decir, uno menos de lo que permite el reglamento. Por eso muchos jugadores ya no son elegibles y, en caso de no recibir la oportunidad en sus respectivos clubes, se pierden definitivamente en una liga de ascenso, o de plano se retiran.
Por eso, además de los exitosos resultados futbolísticos de 2011, se ha revelado una gran mentira. No existe continuidad de la Sub 15 hasta la Sub 20 e, incluso, tampoco hay un eslabón con la Sub 23 como se asegura; esa selección juega la eliminatoria a principios del año olímpico, siempre el bisiesto. Para 2012 puede reclutar jugadores que hayan participado en los mundiales Sub 17 de 2007 y el Sub 20 de 2009, donde, por cierto, México no calificó a ninguno, pero estaría participando con un promedio de edad de 22 años en Londres, y ningún entrenador estará dispuesto a ceder ventaja de un año. Por dicha razón, a lo mucho, son dos o tres jugadores, máximo, los que pueden cumplir con el ciclo completo cada cuatro años.
