Les llegó la hora
Quizás La Volpe no ha cambiado en su forma de ser, pero ya no es aquel técnico que definía un sistema de juego.
La historia de Ricardo Antonio La Volpe suma un nuevo fracaso. No hay otra forma para explicar lo vivido por el técnico argentino en su fugaz paso por Costa Rica.
Ni siquiera cumplió el año cuando nos venimos a enterar que no es más el técnico de aquella selección centroamericana.
Hoy en día, la paciencia del técnico argentino parece estar agotada, su verso está desgastado y así va causando pena un tipo que es cierto que sabe mucho del tema, pero tampoco es el creador de este deporte como para poder con todos.
Creo yo que él mismo ya está cansado. Quizás La Volpe no ha cambiado en su forma de ser, pero ya no es aquel técnico que por lo menos definía un sistema de juego y se preocupaba por el desarrollo de sus equipos.
Hoy, lo que yo puedo apreciar en Ricardo es que el propio futbol le ha aburrido. Creo que, actualmente, muy poco le puede motivar; pienso que no encuentra ya suficientes argumentos como para levantarse cada mañana a preparar un entrenamiento o encerrarse en un hotel de concentración cada fin semana.
Recuerdo cómo, hace unos años, él mismo me decía que ya iba de salida, que estaba en contra del futbol que practican hoy en día la mayoría de los equipos y selecciones en el mundo, y me dijo que había partidos que le aburrían tanto que mejor prefería apagar la televisión.
Nunca estuve de acuerdo con su forma de ser, pero siempre he dicho que es un tipo muy de futbol. Pienso que por su bien y por el bien de todos, por que hay muchos que siguen creyendo en su filosofía, debiera anunciar su retiro de una manera digna, porque conforme está pasando el tiempo, cada vez suma más tropiezos.
De seguir así, no dudo que el día de mañana Ricardo vaya a ser un técnico que recordemos más por sus fracasos que por su intención de siempre mostrar un futbol espectacular.
Por eso, señor La Volpe, piense bien las cosas, porque creo que ya le llegó la hora de darle las gracias al futbol por lo mucho que le dio y así dar un paso al costado.
Hasta siempre, Ramoncito
Porque siempre que hablemos de ti serás Ramoncito. Aquel jugador bajito, de trayectoria impecable que tanto le dio al futbol mexicano.
Analizaste durante mucho tiempo la situación, pero no te atrevías a tomar la decisión. Todavía lo intentaste en Tecos y por más que te costó trabajo en uno que otro partido, demostraste toda esa calidad que nunca dejarás de tener.
Imposible olvidar, por más que pase el tiempo, aquella soberbia forma para pegarle al balón, el carácter con el que defendiste durante tantos años la camiseta de Chivas y la personalidad que tuviste para portar la camiseta nacional en distintas ocasiones.
Tanto el señor Vergara como la Federación Mexicana de Futbol deberían pensar en hacerte un homenaje para darte un poquito de todo lo que tú les diste. Sabiendo cómo es nuestro futbol, dudo mucho que lo hagan, pero, sinceramente, Ramón, estás por encima de eso.
Créeme que con homenaje o sin él, siempre serás recordado por todos como un futbolista impecable en toda la extensión de la palabra.
