La aventura de Nishizawa; el balón y los estudios

Este joven jugador mexicano, que cuenta con un ilustre antepasado protagonista de la plástica mexicana, relata su proceso de formación en la cantera del Barcelona

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CIUDAD DE MÉXICO.

Después de seis años, Ryuken Nishizawa (Cancún, 1999) ha terminado su ciclo con el CF Damm, uno de los clubes formativos del Barcelona. Ahí, con técnicos como Albert Benaiges, Carlos Bueno, Ramón Estévez y Enrique Uriach, y un grupo de jugadores seleccionados de su categoría, aprendió todo lo que sabe de futbol. En septiembre de 2013, Ryuken platicó por primera vez con este diario: por entonces, su padre buscaba trabajo y una fuerte crisis económica atacaba a España.

Luego de varias renovaciones y de firmar su traspaso al Júpiter de la Tercera División, con posibilidades de subir a la Segunda B, el mexicano concluye que lo más importante “es tener preparada la mente, porque todo va a su paso. No tengo esa necesidad de subir rápido ni la prisa de ser profesional”.

La temporada pasada, Ryuken pasó a ser suplente en el CF Damm.

“El entrenador no me tenía en cuenta, pero se aprende mucho de todo esto. Tenía que pasar de una manera u otra. Es el obstáculo más grande que he enfrentado en mi carrera. También el de conseguir mi residencia, pero afortunadamente ya la tengo. Qué rápido pasó el tiempo, ¿no?”

En la era de las redes sociales, los entrenamientos de este joven volante, de 17 años, han rebasado las más de 12 mil visitas en YouTube. De España y de México los aficionados le han hecho saber su interés de seguir su carrera como profesional, a través de comentarios.

“Siempre que escucho el Himno Nacional Mexicano se me enchina la piel, siento mariposas en el estómago. Me hace mucha ilusión. Veo partidos de la selección mexicana en resúmenes. Fui al CAR (Centro de Alto Rendimiento) con un conocido, que también sigue mi carrera futbolística. Siempre he pensado que es todo a su tiempo. Queda mucho tiempo para poder estar ahí”, continúa.

Una vez terminada su relación con el equipo filial del Barça, Ryuken recibió propuestas de cinco clubes, algunos fuera de la ciudad.

“Me ponían transporte, pero era mucho tiempo de camino. Y estoy con los estudios, no iba a tener mucho margen para estudiar. Fue un ciclo feliz. Tuve subidas y bajadas. Después jugué casi todos los partidos, aunque como defensa. Por eso decidí cambiar. No me sentía muy agusto. Para mí el Júpiter no representa bajar de nivel. Me hago media hora en metro para ir a los entrenamientos. Es un club que va a direccionarme en el camino de ser futbolista”, complementa.

Tras participar en las categorías inferiores de Chivas Cancún, el Pachuca y el Atlante, el mexicano integró al P.B. Collblanc-Sants (Infantil B, Alevín B y Alevín A) y a la Selección Sub 12 de la Federación Catalana de Futbol. Con la obtención de su residencia, ha dado un paso adelante para la nacionalización.

“Mi idea es seguir formándome en Europa. Estar ahí y, si se dan oportunidades nuevas, pensarlas bien. Como dicen, el futbol no es para siempre. Te llega a pasar algo el día de mañana y se acaba tu carrera. Debes tener mucha suerte para seguir jugando. Los estudios no los dejo a un lado, porque en un futuro me van a ayudar. Hoy, me siento más maduro”, comenta.

Apenas el mes pasado, Ryuken estuvo de vacaciones en México. Visitó la capital y viajó a Cancún, a donde hace cuatro años no iba. 

En términos generales, coincide con todo lo que se dice aquí sobre el Barcelona y su trabajo en La Masía.

“Al Barça se le conoce como el equipo que más oportunidades le da a los canteranos, porque tiene La Masía. Eso se agradece mucho. Sí, es una gran diferencia formar tu carrera en España que en cualquier otro lado. Desde pequeño te enseñan a tocar el balón, a ser solidario. Cosas que parecen sencillas, pero que tienen ese plus”, indica.

De ojos razgados y mediana estatura, este futbolista nacido en México quiere jugar como mexicano, pese a tener la opción de hacerlo con el país de sus abuelos, japoneses y chinos.

“Le agradezco mucho a México, a todas las personas que hasta ahora me han apoyado. Sus mensajes me dan ánimos. Todo es gracias a ellos. Me hacen sentir grande”, culmina.

...y el proceso sigue en europa

  1. En un partido con  el uniforme del Júpiter, su nuevo club. Realizó la pretemporada luego de volver de México, donde tomó vacaciones después de cuatro años.
  2. Acompañado de sus excompañeros del CF Damm, tras un partido de preparación con el Júpiter.
  3. Reunido con sus padres, Jiro Nishizawa y Hahui Fung, y sus hermanas.
  4. Con la bandera de México y la playera de la Selección Nacional, en una celebración por el 15 de septiembre en España.

Un apellido y un don de familia

Entre los antepasados de Ryuken Nishizawa destaca el pintor y muralista mexicano Luis Nishizawa, fallecido en septiembre de 2014, con lo que Ryuken construye un mundo imaginario de futbol y arte. Ambos han conservado la tradición de un apellido, de origen japonés, que siembra raíces desde distintos puntos. La madre de Ryuken, Hahui Fung, quien lo acompaña en Cataluña, es quien cuenta la historia.

“Hace no mucho le realizaron un homenaje en Bellas Artes”, recuerda. “El pasado en la vida de Ryu es muy artístico, pero el futbol siempre fue su vida”, señala.

Quien desciende de Luis Nishizawa es Jiro, su padre, con el que ha vivido todo tipo de circunstancias durante su estancia en Europa. Si bien a Ryuken le mueve el amor por la pelota, la obra del pintor mexicano está para recordar un don de familia.